ELIPSE

ELIPSE SELECCIONADA

BAQ 2012
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
ARGENTINA
JAVIER VILA, MARIANO SOLOWIEICZYK, DANTE PERTILE, DENISE DINER, SANTIAGO DI LORENZO

La elipse no es una casa, ni tampoco exactamente una oficina, ni un estudio. Pero tiene algo de todo eso. Sobre la vereda, un neto muro de hormigón y madera separa el mundo privado de la ciudad. De este modo, mientras que la visión total del edificio solo se consigue una vez traspasado el muro, un fragmento del mismo es percibido como imagen previa. La visión total de la elipse, una vez superada la puerta de acceso, es un espectáculo de Arquitectura. Un deck de madera, muy suavemente ascendente liga la puerta de acceso y el acceso a la elipse, y además, inscribe en el sitio el eje que estructura todo el edificio. La distancia entre la puerta de acceso y la elipse está calibrada para que sea lo suficientemente larga para permitir cómodamente la visión total del edificio, y lo suficientemente corta para que este aparezca extremadamente fugado, acentuando su alargamiento y quebrando inmediatamente cualquier posible confusión sobre su forma.

La elipse no solo es una elipse, sino que se ve como tal. En este sentido, el edificio es clásico en la medida en que la forma final deriva directamente de la planta, y al mismo tiempo, existe una correspondencia absoluta entre volumen exterior y espacio interior.

Sin embargo, como la ausencia de muros y la transparencia de la piel de vidrio tienden a debilitar la comprensión de la planta elíptica, se reconstruye con las tres placas blancas de pisos y techo. Las losas no siguen las líneas elípticas de la piel de vidrio sino que se expanden en las puntas, amplificando el estiramiento del edificio al mismo tiempo que conforman cubiertas sobre los accesos, sin perder su carácter abstracto.

Una parte importante del aspecto exterior del edificio lo constituye el estanque. De planta cuadrada y apenas mayor que la elipse, permite que esta se vea flotante, apenas suspendida sobre el agua. Pero a su vez, el estanque permite enlazar los mundos diferenciados de la elipse y el jardín.

Si la elipse es el dominio de la racionalidad, el jardín es el reino de lo pintoresco; y a través del jardín, que borra los límites del terreno, se rearticula el edificio nuevo con el tejido circundante.

El eje clásico, podríamos decir, que organiza planta y fachada, interior y exterior; y que materializado en el deck de madera, lleva desde la calle al interior de la elipse, volando sobre el agua del estanque, y en el umbral se detiene: El cambio de solado viene a ser el único indicio de ese hecho casi imperceptible que en la arquitectura de la elipse es el paso del exterior al interior.

Podríamos decir que para proyectar la planta del edificio, V+S trabajaron con dos registros. Por una parte, está la piel de vidrio y las tres losas elípticas, y por otra la geometría ortogonal que se pliega a las necesidades programáticas. La articulación entre ambas geometrías suele ser uno de los problemas más graves a resolver en los edificios de planta circular –o sus derivaciones- y de pequeña superficie.

Los núcleos sanitarios en ambas plantas están resueltos a la manera canónica miesiana: un bloque exento revestido de madera, ubicado en el sector más ancho de la elipse, simétricamente enfrentado al núcleo de las circulaciones verticales.

Las salas y oficinas están delimitadas por placas de vidrio, por cajas opacas que contienen equipamiento y por la combinación de ambos sistemas. La organización proyectual está anclada en el sistema portante. Doce columnas metálicas circulares que sostienen las losas pautan la geometría tanto de la piel elíptica, como de la división programática ortogonal, y al mismo tiempo resuelven el complejo ajuste de ambos sistemas.

El eje axial cambia su formato en el interior. Después del hiato del hall, reaparece convertido en un largo y estrecho jardín, una  hendidura que atraviesa –e integra- las dos plantas. Más allá de la elipse, el eje vuelve a materializarse en el deck de madera, vuelve a volar sobre el agua del estanque y remata en el quincho, un pabellón íntimo y con carácter doméstico. En la planta alta se encuentran los que seguramente son los dos espacios más importantes del edificio. La sala de reuniones hacia el frente y la oficina principal hacía atrás y abierta al paisaje.

Y por sobre todo, el impresionante esfuerzo, de hacer de un sueño, un objeto tecnológico posible, un proyecto logrado, Arquitectura, en definitiva.

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