CASA 2G

Casa 2G - S-AR

BAQ 2012
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
MÉXICO
S – AR ESTACIÓN ARQUITECTURA

Propuesta como una casa básica, la casa es un volumen rectangular simple con un patio interior que divide la parte social de la parte privada.

Ubicada en una zona residencial en San Pedro Garza García dentro de la Zona Metropolitana de Monterrey, el volúmen se retrasa de la línea de la calle generando un patio de acceso peatonal y vehicular.

Un muro de concreto con una puerta es la simplificación del diseño de la fachada de la casa, volviéndola lo más básica posible. Sin embargo, esta ausencia de aperturas hacia la calle se contrapone con un espacio interior abierto y amplio que conecta visualmente toda el área social con el patio interior, el jardín posterior y la cordillera de la Sierra Madre, llenando la casa de luz y ventilación natural y estableciendo un fuerte diálogo con el paisaje.

Las habitaciones son protegidas con un muro segmentado que permite privacidad, asi como cada espacio privado cuenta con un patio particular e independiente para iluminación y ventilación natural.

El área social es una secuencia contínua de cocina-comedor-sala y una gran terraza que remata el espacio social y que se conecta con el jardín posterior.

Puertas, ventanas, herrería y sistema constructivo de muros y losas son lo más básico posible. Los materiales son dejados en bruto, hechos en sitio y con mano de obra locales con la intención de rescatar sistemas constructivos tradicionales que emplean la materia prima del lugar (Monterrey): concreto, acero y vidrio; al mismo tiempo se hace énfasis en el rescate de empleos que han sido desplazados por un mercado de materiales prefabricados y generados en otras latitudes, lo que genera poca generación de empleo local y masificación de la arquitectura.

Por tanto, aproximadamente un 90% de los componentes de la casa han sido fabricados por mano de obra local y se han usado el menor número de materiales industrializados para conservar la idea de lo esencial y básico de la vivienda.

Sistemas manuales para aperturas de ventanas, tragaluces y puertas fueron diseñados y desarrollados especialmente para el proyecto trabajando de forma conjunta y cercana con experimentados carpinteros y herreros de la localidad.

La casa invita y provoca al usuario a formar parte de su estructura material. El uso de la vivienda genera una experiencia directa con materiales, sensaciones táctiles y una conciencia diferente de los elementos que forman parte de la casa en tiempos de extremada carencia de contacto entre las personas y los objetos (debido a la automatización y virtualización de los mismos) y entre las personas y la arquitectura.

Estructuralmente la casa flota sobre un basamento que ayuda a dar aislamiento a los espacios interiores, igualmente la orientación de la casa procura la protección de la incidencia solar utilizando los árboles existentes en el terreno y los volúmenes más altos de las viviendas vecinas para proveer de sombra a la cubierta de la casa.

Sobre este basamento descansa la losa del suelo de la casa la cual recibe una serie de muros de concreto armado de 15 cm de espesor y columnas metálicas colocados según una retícula espacial donde se proyectó la planta, sosteniendo un sistema de vigas con peralte hacia arriba para tener una losa de cubierta delgada y plana salvando los claros los cuales dejan una altura libre de 2.7 metros constante en todos los espacios de la vivienda.

La casa es un monolito de concreto armado que ha sido perforado para generar el espacio interior, el cual posteriormente es delimitado con la membrana de vidrio transparente enfatizando la continuidad del material en suelos, muros y losas y su cualidad de transformarse poco a poco ante el movimiento de luces y sombras que ocurre tanto en el interior como en el exterior durante el transcurso del día.

El reto y los limitantes.

El reto de esta vivienda era hacer una casa lo más básico posible pero al mismo tiempo lo más personalizada, lo más humana, lo más cercana a una pieza comunitaria de esfuerzos e ideas que se materializaran en un objeto arquitectónico. El reto era lograr esto con el menor número de materiales y con el uso racional e inteligente de los mismos. Resolvimos que hacer una casa en Monterrey debería hablar de los materiales que esta ciudad produce y de la tradición de trabajo de la gente de la habita. Por lo tanto los materiales son fabricados aquí y los procesos constructivos son generados por una mano de obra local directa, hecha en el sitio, por lo que la casa combina la materia prima industrializada con la mano de obra artesanal local. No solamente la estructura y acabados de la casa siguió este principio de diseño reductivo y filosófico en sus elementos, sino también los detalles para el diseño y fabricación de las carpinterías, las cancelerías, la herrería y el mobiliario. La casa fue fabricada/construida en un 90% de forma artesanal y especial, es decir, sin incorporar elementos prefabricados o comercializados en masa. Se tuvo la oportunidad de diseñar la estructura y el vacío que configuran los espacios interiores de la casa; la herrería y los herrajes de las soluciones de uso práctico para las ventanas y tragaluces; la carpintería de puertas, muebles y pavimentos. La obra tardó dos años en su construcción debido al tiempo de diseño de todos estos elementos, se optó por el diseño sin precedente, en lugar de la elección de productos para satisfacer las necesidades primarias. Se optó por una lógica de continuidad, de totalidad y de unidad en el lenguaje del proyecto. Los retos que esta postura implicaron y los limitantes de los mismos fueron entendidos como una misma fusión de fundamentos básicos para el diseño del proyecto.

La accesibilidad.

La obra no aplica en su origen y requerimientos para personas con discapacidad. Sin embargo, los accesos a la misma, son elementos independientes de la construcción en sí, lo que permite modificarlos después de tiempo adecuándose estos a las necesidades futuras de los habitantes. Por ejemplo la escalera de acceso de 4 escalones, puede sustituirse por una rampa fabricada de los mismos materiales y respetando el lenguaje arquitectónico del proyecto; de igual manera los 2 escalones para el acceso al jardín pueden ser sustituidos por otra pequeña rampa. La casa es de un solo piso, donde los niveles de los pavimentos son continuos, lo que no representa dificultad para el uso de una eventual silla de ruedas. Los pasillos, aperturas de puertas y recintos íntimos y públicos son suficientemente grandes para la circulación de este tipo de equipos para personas de movilidad limitada. Los habitantes actuales son personas muy jóvenes aún: una pareja que recién alcanza los 32 años.

Sustentabilidad y medio ambiente.

Para el diseño del proyecto se tomaron en cuenta las condiciones originales del terreno, respetando los niveles del mismo así como los árboles existentes. La casa se adecua al nivel del terreno, lo que generó una fachada levemente volada.

Los árboles existentes fueron incorporados al proyecto, ya que proveen de sombra, color, olor, y vida a las áreas verdes pues sirven de hogar a diversas especies de árboles y ardillas que ya habitaban el predio. También la orientación de implantación del proyecto ayuda a brindar mejor protección ante la incidencia solar y evitar el sobrecalentamiento de los espacios interiores.

Las losas tienen aislamiento térmico a base de piezas de barro huecas, colocadas sobre la losa de azotea, lo que ayuda a crear una capa de ventilación que enfría el proceso de transmisión de calor a través de estas piezas hacia la losa y hacia los espacios interiores.

Se generó un manejo del agua de lluvia excedente y de las aguas grises producidas del uso de las instalaciones de vivienda a través de un tanque de almacenamiento que luego las incorpora a una red de tuberías utilizadas para el riego de las áreas verdes de la casa.

El diseño de la vivienda favorece la iluminación y ventilación natural de los espacios, utilizando patios, tragaluces y ventanas enfrentadas, con lo que el tiempo de uso de la energía eléctrica se reduce ahorrando energía.

El uso de los materiales y mano de obra local también persigue generar un ahorro en los recursos de transportación y energías necesarias para usar materiales que se fabrican en otros sitios y latitudes así como para la ejemplificación de una conciencia de aprovechar el valioso recurso humano y material local contra otro tipo de construcciones y uso de materiales que se hacen en la región.

El uso y la finalidad del uso del concreto y los materiales.

En la construcción de la obra se utilizó concreto común, aunque se hizo la separación de un banco de materia prima para lograr la continuidad en tono y color del concreto.

Los muros y losas de acabado aparente se colaron con cimbra de tablero de triplay de madera mexicana. Además solo se utilizó la mitad de cimbra necesaria para fabricar el total de los metros cuadrados de losas y muros totales, ya que esta fue reutilizada.

Al final de la obra dichos tableros de madera fueron donados a una Asociación Civil regiomontana (comunidadvivex.org) que construye viviendas para familias de escasos recursos. El uso inherente de los instrumentos para la ejecución del concreto en esta obra generó esta nueva práctica para el uso de materiales de re-uso en la construcción: evitar el desperdicio, ver esos materiales con potencial de utilidad puesto que lo que ya no es útil para una obra puede ser fundamental para otras.

Beneficios particulares y sociales.

La vivienda se adecua a las necesidades de los habitantes. Los espacios son iluminados y ventilados naturalmente aprovechando las condiciones de asoleamiento y los vientos dominantes del sitio, lo que repercute en la salud de sus usuarios.

Para la obra se hizo dio preferencia a técnicas y materiales de manufactura artesanal y local con lo que se generó una re-valoración de la mano de obra del lugar y de oficios que han sido poco a poco sustituidos por tecnologías o materiales prefabricados para su comercialización en masa (herrería, cancelería, mampostería, etc). Con esto generamos empleo a la comunidad de obreros locales que se encontraron dentro de la construcción del proyecto lo cual repercute directamente en la calidad de vida de sus familias y comunidades.

Todos los elementos de concreto fueron colados en sitio y por mano de obra local. La esencia del proyecto era respetar una construcción artesanal en contra de una industrializada, con la intención de hacer conciencia del aprovechamiento de los recursos del lugar, en lugar de la movilidad de materiales, productos y mano de obra que el mercado propone (evitar usar cualquier cosa que se quiera o requiera, por moda, estandarización de necesidades o presión social; evitar el uso de productos o materiales producidos fuera de la región que incluso a veces solo pueden responder a otro clima o cultura lo cual produce mayor gasto de energía y recursos; hacer con la mano de obra un trabajo directo de diseño y fabricación aunque no haya precedente o experiencia, invertir en la gente, no en los productos).

Por esta razón en la concepción del diseño de la vivienda utilizamos materiales producidos por la industria local regiomontana principalmente: cemento, acero y vidrio, lo que también impacta la economía local de forma positiva, generando empleo y activando un círculo virtuoso de fabricación y consumo local de recursos.

Vanguardia, diseño, construcción y tecnología.

Puertas, ventanas, herrería y sistema constructivo de muros y losas son lo más básico posible. Los materiales son dejados en bruto, hechos en sitio y con mano de obra locales con la intención de rescatar sistemas constructivos tradicionales que emplean la materia prima del lugar (Monterrey): concreto, acero y vidrio; al mismo tiempo se hace énfasis en el rescate de empleos que han sido desplazados por un mercado de materiales prefabricados y generados en otras latitudes, lo que genera poca generación de empleo local y masificación de la arquitectura.

Por tanto aproximadamente un 90% de los componentes de la casa han sido fabricados por mano de obra local y se han usado el menor número de materiales industrializados para conservar la idea de lo esencial y básico de la vivienda.

Sistemas manuales para aperturas de ventanas, tragaluces y puertas fueron diseñados y desarrollados especialmente para el proyecto trabajando de forma conjunta y cercana con experimentados carpinteros y herreros de la localidad. El diseño conjunto con los obreros y el uso de su experiencia le imprimieron una cualidad de originalidad y consistencia a la obra según los planteamientos fundamentales de diseño de la misma.

Diferencia y las prácticas.

Esta obra no solamente impacta a sus usuarios, todo lo antes mencionado hace referencia de la filosofía de que con el ejercicio de la arquitectura se pueden también generar cambios en otros aspectos, desde lo económico hasta lo ambiental, desde lo particular hasta lo social, desde lo sustentable hasta el diseño incluyente.

Esta vivienda no termina en su ejecución y uso, sino en la ejemplificación de prácticas de pensamiento y trabajo. Pensar que la arquitectura no es solamente un bien material con dueño particular, sino una experiencia de la que siempre surgen relaciones humanas interpersonales, pues son personas los que construyen y se juntan en la arquitectura, los que dan forma a los materiales y los que tienen acceso a la definición del espacio que proyecta el arquitecto.

Trabajar de forma unida y planteando paradigmas en el uso de la materia prima, valorando lo que hay en los sitios de trabajo, mejorándolo, educando, proveyendo de herramientas para sacarle provecho a los recursos locales. Respetando los oficios, la experiencia, el emprendimiento, todo con su valor justo. Trabajar para que se comprenda que el valor de las cosas no siempre es reflejado por su costo económico sino por su función y sentido en una obra de arquitectura.

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