B+H45

BAQ 2016
CATEGORÍA REHABILITACIÓN Y RECICLAJE
MÉXICO
HENRY PONCE, HPONCE ARQUITECTOS

Ubicado en el Centro Histórico de la Ciudad de Mérida; el predio consta de un terreno de dimensiones particulares (5 x 40m) que ocasionó dificultades al momento de proyectar. La premisa del proyecto consiste en hacer evidente el contraste entre el presente y el pasado de la edificación. La estrategia consistió en la utilización de nuevos elementos de carácter contemporáneo que se integren en armonía junto con los elementos originales de valor histórico, característicos de la época en la que fue construida originalmente la casa. En el interior, un muro de compuesto por un collage de pisos de pasta habla de la trayectoria del despacho, ya que se utilizan mosaicos recuperados de varias obras realizadas por H. Ponce Arquitectos en el Centro Histórico de la Mérida.

La planta baja se compone de un vestíbulo principal, bodega, baño de visitas y jardín interior de doble altura; sala/comedor y cocina equipada. El área de jardín está dotada de un espectacular árbol de Ramón, ya existente en el terreno, que permite vistas inigualables, así como de una terraza exterior y alberca.

En la planta alta alberga el área privada, que consta de dos habitaciones, cada una con baño completo, unidas por un puente que tiene visuales al jardín central.

Ya que el proyecto se encuentra ubicado en el centro histórico, se rige por una normativa estricta, por lo que se respetan las primeras dos crujías del predio existente. Se conservan muros de mampostería originales y losas de concreto armado de la época. La propuesta de materiales nuevos incluyó: cemento gris y blanco en acabado pulido aparente y madera en acabado nogal. La paleta de colores se compuso de tonos neutros como el gris cálido claro y el blanco ostión, con el fin de dar protagonismo al muro de mosaico de pasta, al mobiliario y a la vegetación.

El jardín interior en el centro de la construcción funciona como pulmón verde, para dotar a la casa de iluminación y ventilación natural. Así mismo se integra el interior con el exterior, mediante grandes ventanales en la parte posterior que pueden abrirse completamente, percibiéndose como un mismo espacio; dándole así jerarquía a la naturaleza.

Los limitantes del proyecto surgieron a base del terreno mismo, cuyas medidas son cinco metros de frente por cuarenta metros de fondo, con una forma irregular en “L”; así como la ubicación del predio en el Centro Histórico dictaminado por una rigurosa normativa.

Otros retos fueron el resolver el proyecto con los ángulos existentes del predio, al igual que los muros compartidos con las casas vecinas lo que ocasionaba una dificultad de acceso a la maquinaria y herramientas de construcción. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *