BUNGALOW PARAÍSO

BAQ 2010
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
BRASIL
MARIO CELSO DUORADO DE AZEVEDO

La integración, fluidez, armonía, estética, funcionalidad, confort y conciencia ecológica, son elementos que se pueden encontrar en el partido utilizado en este proyecto de un bungalow edificado en el Nordeste Brasileño en la desembocadura del río Ipojuca, en el municipio de Tamandaré / PE. El municipio hoy con poco más de 19.000 habitantes, distribuidos en 190 m² de superficie, tiene las más exuberantes playas de Brasil, caracterizadas por aguas calientes y paisajes paradisíacos. Una de ellas, la playa de los Carneiros, lugar de la edificación del bungalow paraíso, en tiempos pasados servía como tierra de plantaciones de cocoteros, hoy, se vuelve para la exploración de su aptitud intrínseca: Su paisaje y el ambiente natural. Varios son los equipamientos públicos de turismo que allí se instalan como, hoteles, bares y restaurantes, todos con tendencias de integrarse al paisaje. La integración entre naturaleza y hombre actúa como centro de toda esta obra.

MEMORIA DESCRIPTIVA

El terreno de 42.000 m², con uno de los paisajes más paradisíacos de Brasil, a orillas del mar de la playa de los Carneiros en el municipio de Tamandaré, en la costa sur del estado de Pernambuco, fue el lugar elegido para recibir este bungalow para huéspedes totalmente ideado para integrarse al Sitio Paraíso, sin necesidad de retirar al menos un árbol. Esto fue posible por la concepción estructural en la actualidad, lo que aseguró, en la proyección de la edificación, la permeabilidad natural del suelo, como también permitió que la cuota de piso de la planta baja quedara con 1m sobre el suelo natural, proporcionando una vista más panorámica del mar, tanto de la planta baja y más aún del primer pavimento.

Por lo tanto, la estructura palafitada basó el partido del proyecto. Se utilizaron para los pilares y vigas, de los eucaliptos tratados, formando el esqueleto estructural de toda la obra. La estructura de la fundición fue con zapatas aisladas de hormigón armado y se utilizó “compound” de alta resistencia para garantizar perfecta soldadura del hierro y concreto con la madera, tantos de los pilares como de las vigas y losas en concreto armado. Esta soldadura – madera, hierro, concreto – fue introducida experimentalmente en esta obra, y es objeto de monografía de conclusión de curso de ingeniería civil en la Universidad Católica de Pernambuco, Centro de Ciencias y tecnología, habiendo soportado en la prueba, carga de 39.250 Kgf (punto de ruptura). En la obra en sí es siempre visible la utilización de materiales tradicionales aplicados también de forma inusitada:

El suelo de la planta baja se compone de medias tuercas de eucalipto serradas longitudinalmente y apoyadas en las vigas una al lado de la otra; en el sellado vertical se utilizó de albañilería de bloques cerámicos, vidrio templado, escuadras de madera y hasta varas de eucalipto en la parte de sellado de los baños de la planta baja y forro del primer pavimento. En la parte de la cubierta se optó por utilizar teja cerámica plana, no común en esta región, valorando la estética del tejado en forma de pico de gaviota con aleros generosos que protegen el ambiente de los rayos del sol todas las horas del día. Se destaca que toda la madera utilizada procede de regiones y re forestación.

El proyecto fue concebido con dos pisos, y un eje longitudinal divide el bungalow simétricamente.

En la parte inferior hay dos dormitorios cada uno ocupando un lateral de la edificación con baños individuales y closets. El acceso a las habitaciones es una terraza con todo el frente y rodeada de bancos, en troncos de eucalipto. Un paño de vidrio, situado en la zona de la terraza de las habitaciones, proporciona una integración visual del exterior con la parte interna de la edificación, aliado a escuadras de madera con venecianas en los laterales para controlar la circulación natural de la brisa del mar y ventilar el ambiente. En los baños, con toda la privacidad que el usuario necesita, hay un jardín con tabiques de varas de eucalipto que posibilita al ambiente una agradable insolación y ventilación naturales. En el primer piso, se encuentra la suite de la pareja, con suelo en cerámica artesanal Brennand, con acceso por una terraza con 1/3 de la zona de la terraza de la planta baja, también limitados por bancos de troncos de eucaliptos. Dos otros balcones laterales forman parte de la habitación, permitiendo al usuario una vista de los alrededores de la edificación. El baño de este suelo tiene cuatro ambientes: Un hall de dos lavabos individuales, cuyo balcón es de madera natural aserrada; por este hall se accede al ambiente del sanitario como también de la ducha, y que, y como hay en la planta baja, un jardín, y la iluminación natural están presentes. El último ambiente es una pequeña terraza posterior a la casa que comparte la bañera para el exterior de la edificación, para posibilitar la total contemplación del ambiente natural. La conexión de las dos plantas se realiza por una escalera en “U” en la que se utilizaron troncos de eucaliptos para los escalones, pilar y barandilla. Finalmente para garantizar la total visibilidad del paisaje se optó en la utilización de pilares en las esquinas frontales de la casa, en el lugar, dos pendones con dos manos francesas sustituyeron a las columnas estructurales, que, además de mostrarse eficientes estructuralmente, que estéticamente integradas mejoran la fachada.