CASA LOS TORTOS

Los Tortos (P014)

BAQ 2012
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
VENEZUELA
MARÍA ELENA LANDER

Inicialmente esta era una casa construida hace más de veinte años a la que se le otorgo una segunda oportunidad. En su exterior resaltaba de manera negativa la elección de muchos materiales que recargaban la fachada haciéndola lucir más pequeña de lo que realmente era. Por otra parte, internamente sus espacios eran innecesariamente cerrados y oscuros causando esto una sensación de encierro y desorden nada agradable para sus nuevos habitantes.

Por solicitud del propietario, la intervención fue mayormente en fachadas, jardines y ampliar espacios internos. El cambio más significativo fue la fachada de acceso, la cual cambio drásticamente con dos elementos importantes. El primero, la entrada peatonal que se define con el volumen de obra limpia que apoya sobre una gran puerta de blancos relieves que se repite a todo lo largo del perímetro frontal, y en combinación de una fina y atractiva piedra oscura, hace sin duda un llamativo contraste difícil de ignorar. La segunda fue el cambio en la volumetría de la fachada, de techos de dos aguas a techos planos, el ladrillo revistiendo toda la superficie y por ultimo un gran ventanal en aluminio blanco, enmarcado por una “C” en obra limpia que permite disfrutar de una hermosa vista al cerro Ávila.

En el exterior de la planta baja inicialmente prevalecía la construcción de anchas y largas caminarías revestidas en baldosas rojas, las cuales fueron removidas en su totalidad para dejar que el verde sea el protagonista absoluto del recorrido hasta llegar al interior de la casa, dejándose pisar por sutiles huellas en piezas únicas de granito gris.

En la antigua casa, la entrada principal era atreves de una modesta puerta de madera no mayor a 2.2 metros de altura y con un techo inclinado que protegía igualmente al garaje. Todo esto fue sustituido por dos techos planos, de distintas alturas en obra limpia y diferenciando jerarquías con alturas importantes. La puerta principal continúa el mismo diseño del cerramiento a la calle, pero con una altura de más de tres metros y con una  iluminación indirecta a dos niveles, que hace del acceso una experiencia para recordar.

La fachada posterior sufrió el mismo cambio de techos en obra limpia, ampliación de cerramientos con grandes ventanales y las aéreas verdes simplificadas a niveles horizontales en beneficio de un espacio más limpio.

En su interior el cambio fue más conservador a nivel espacial, sin embargo todas las instalaciones, cerramientos y materiales de revestimiento fueron sustituidos. La planta baja mantuvo su misma distribución con la excepción de la cocina y aéreas de servicio. Por otro lado la planta alta creció a cuatro habitaciones con dimensiones y distribución completamente diferentes.

Sin duda el cambio de esta casa fue tan drástico que muchos podrían pensar que es una obra nueva. La intensión siempre fue ser lo más ecológicos posible y demoler solo lo necesario, rescatar su perímetro con intervenciones volumétricas que hicieran la gran diferencia. La elección y colocación de los materiales de acabados fue realizado con el mayor cuidado para lograr coincidencias naturales.

 

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