CASA SC

CASA-MIRADOR SC. 003

BAQ 2014
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
ARGENTINA
JULIETA SCARAFIA,FEDERICO WENK,ELOISA MINOLDO

 

El proyecto consiste en el diseño de una vivienda de fin de semana para una pareja madura en un paisaje imponente de las Sierras Cordobesas (100 km al noroeste de Córdoba, Argentina); con una vegetación muy particular, condicionada por el clima extremo a consecuencia de la gran altura; viento, neblinas, frío y calor intensos son el ambiente que afronta esta casa.

El programa es muy sencillo, más parecido al de un refugio que al de una vivienda, únicamente cuenta con un dormitorio, un gran espacio donde confluyen estar, comedor y cocina, espacios de servicio y técnicos, y como rasgo particular y debido a necesidades relacionadas a la salud del comitente se exige una pileta cubierta y climatizada. Hasta aquí los espacios interiores, pero sin dudas los más importantes son los exteriores, que son los que nos acercan el verdadero protagonista de esta obra: el paisaje. La tarea queda a cargo de una galería de cubierta en voladizo y de una terraza jardín que se convierte en el patio de la casa, ya que se trata de la única extensión plana en kilómetros y es el espacio ideal para disfrutar los soleados y secos días de invierno y las frescas tardes de verano.

Ya hablamos del contexto y del programa; el espacio es el paisaje y ahora podríamos referirnos a la implantación. En actitud de reverencia, la casa acompaña la pendiente de la montaña (aproximadamente 15 grados), la sigue y la repite, se apoya. No se trata sólo de un gesto formal, esta solución es efectivamente la más lógica estructural y constructivamente, puesto que la alternativa era hacer “volar” una caja apoyando un extremo en la montaña y el otro sosteniéndolo con columnas de 5 metros de alto. Tampoco era posible empotrar la casa en la montaña, es de piedra maciza y hubiera significado dinamitarla.

Resta hablar del que creemos es el rasgo más expresivo de esta obra: su materialidad. El hormigón de tablas desnudo de la estructura, las pesadísimas piedras extraídas del lugar, el vidrio de las ventanas y el roble macizo de puertas y biblioteca que templa tanto rigor, se combinan en una atmósfera difícil de traducir a palabras, imágenes incluso. Es una de esas obras por las que hay que caminar para poder apreciarlas con los acabados, aunque no nos olvidemos, se trata de un mirador disfrazado de casa, porque lo más importante está enfrente.

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