CASA VERONICA

FOTO SELECCIONADA

BAQ 2014
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
PARAGUAY
SOLANO BENÍTEZ, GLORIA CABRAL

Verónica es marchand d’art, ponernos de acuerdo sobre los territorios y el alcance del arte, es una tarea para Sísifo, los diccionarios dicen al respecto de esta mitológica tarea, que el arte es un hacer extraordinario.

La poética es la ciencia cuyo objeto de estudio son las artes, y la poesía es una técnica del hacer; si somos en el hacer, cuidar de nuestra vida y la de los nuestros supone como normal augurio conjurar la condición que proviene de el arte y que se convoca como protección a las tareas del cuidado de la habitabilidad de nosotros en cuanto seres y humanos.

Una casa que nos permita el residir, pretende el re-sidere, el volver y el ser con las estrellas, tener residencia en una ciudad supone estar en un sitio, la arquitectura como arte y técnica del residir se despliega sobre un sitio como hecho habitual, un hacer extraordinario pretenderá conociendo lo ordinario en lo cotidiano, una superadora dimensión extra; LC escribía …no hay arte sin emoción y no hay emoción sin pasión.

Esta casa no está en un sitio, se pretende como sitio, en su parcela como geografía reducida radican todas las acciones que se despliegan para que estas le sean pertinentes; sus cierres como en media verónica pasean la arquitectura sobre el aire y el suelo, transformando sucesivos interiores en exteriores, se indefine, se hibrida, convocando la materia y sus esfuerzos.

Los cielos para proteger, son en losas de ladrillos armados, que en sus agujeros que se multiplican hasta vaciarse, explican su voluntad de relación con el sol, la lluvia, el viento y las estrellas.

Una primera capa de cascotes da recubrimiento a la armadura que soportará las tensiones, al tiempo, sucesivas capas por superposición construyen la mesa de compresión capaz de resistir los esfuerzos para hacer terrazas.

Los muros como cortinas se fabrican a suelo en paneles, para que finalmente permanezcan en el aire, su doble capa proteje los humores internos.

Los pilares de concreto aparente y de posición inclinada revelan la oposición a las fuerzas de gravedad que atraen el peso de la obra al suelo, señalando la senda que acorta la resultante

Hacemos puertas y de abrir, para construir lo abierto, en puertas, puertas por donde, desde su accionar que se proyecta en el espacio se construye una gradual indefinición, que llega hasta su conversión en mueble y en mampara y hasta en cortina.

Los exteriores recorren la casa internándose en múltiples acciones, convertidos en jardines, patios, fondos y hasta sitio de conexión de la casa de abajo con la terraza, y con los vecinos y la ciudad.

Los suelos de simple cemento prolongan los recorridos como cartografía que dibuja en mapas todas estas intensiones.

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