CASA WEIN

BAQ 2016
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
ARGENTINA
MARÍA VICTORIA BESONIAS, GUILLERMO DE ALMEIDA, FLORENCIA TESTA, DENISSE GERARD

El lugar

Se trata de una urbanización reciente, con una forestación joven de acacias y pinos marítimos  y algunos sectores de bosque consolidado. El lote a intervenir es un médano de gran altura que tiene la particularidad  de contar en parte con una arboleda añosa y también con una plantación reciente de pinos, aunque sin duda su característica más destacada es lo abrupto de su relieve. Entre la calle de acceso y el sector más elevado del lote (ubicado aproximadamente en el centro de la parcela) existe una diferencia de altura de 12 m, de manera que para acceder al mismo es necesario remontar una pendiente cercana a  los 45º.

El encargo

El pedido fue una casa de veraneo para ser usada generalmente por dos familias con niños pequeños, la casa debía contar con un lugar generoso para reuniones, una cocina integrada visualmente al mismo, y tres dormitorios, dos de ellos con baño privado. Además, y muy especialmente, los comitentes comentaron la necesidad de que la casa contara con terrazas de expansión y grandes paños vidriados para el disfrute de ese lugar especialmente elegido por contar con vistas a un entorno privilegiado libre de la posibilidad de que construcciones vecinas puedan modificarlas en un futuro.

La propuesta

Esta situación de “casa mirador” requerida por los comitentes desde el momento de elegir el lote fue determinante de las decisiones de proyecto.  Era necesario, sin duda, resolver el tema de acceso a la vivienda que debía estar coronando el médano, pero también hacerlo durante todo el proceso de construcción.

De manera que el proyecto empezó a generarse a partir de una rampa que, cortando el médano, salvara la mayor altura posible permitiendo así el acceso de materiales y personal durante la ejecución y que, una vez finalizada la obra, sirviera de acceso vehicular hasta una zona de estacionamiento. Desde allí habría que seguir subiendo con escaleras (exteriores e interiores) hasta llegar a la zona más alta del médano para poder disfrutar de aquellas vistas privilegiadas.

La casa quedó entonces definida volumétricamente por la huella profunda de la rampa y por dos prismas que siguen la dirección de la pendiente (oblicua respecto del lote) y que, con diferencia de 1.20 m de altura entre ellos, se acomodan al relieve del médano.

Esos dos volúmenes orientan una de sus caras al norte, de manera que todos los ambientes de la casa reciben sol controlado por aleros y tabiques verticales. La fachada sur, con una abertura en el volumen de los dormitorios que recorre toda su longitud, asegura iluminación en las circulaciones y posibilita la ventilación cruzada.

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