CENTRO COMERCIAL ANGELONI MARINGÁ

BAQ 2016
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
BRASIL
DOUGLAS PICCOLO, CIBELE CORREARD PICCOLO

Se da relevancia a la jerarquización de los espacios, seleccionando las actividades de convivencia y de consumo, además de espacios complementarios para eventos culturales y recreativos, priorizando los espacios de transición, a las calles de convivencia y a los accesos, que en función de sus localizaciones, viabilizan la circulación en su interior, integrando el espacio público contiguo y facilitando la circulación de peatones y ciclistas.

Las áreas transparentes quedan frente a la avenida e integran visualmente la plaza de alimentación en el piso superior con parte del área urbana, siendo una invitación a su utilización.

Nave central – hipermercado: 675 vacantes

Centro comercial: 8 tiendas de alimentación; 416 plazas -práctica de alimentación; 24 tiendas de comercio

En función del cronograma crítico (aproximadamente 6 meses para la construcción) se optó por el concepto de “obra limpia” utilizando estructura de concreto y metálica prefabricados. Se tomaron en consideración las cuestiones plásticas y estéticas sacándose el máximo de los materiales utilizados creando un lenguaje equilibrado, armónico y lo más contemporáneo posible. Se descartó la utilización de materiales decorativos. Los ámbitos relacionados con la durabilidad y la sostenibilidad fueron sustantivos para elegir el repertorio de los materiales utilizados, entre ellos vidrios laminados autolimpiantes, tejas y paneles isotérmicos, revestimientos internos en yeso acartonado y externo aluminio compuesto (ACM), entre otros.

Fachada transparente para av. Horacio Racanello hijo para la integración visual de la plaza de alimentación en el piso superior con el área urbana.

En la cubierta sheds para iluminación natural, orientados hacia la cara sur, reduciendo el consumo de energía e impacto ambiental beneficiando la salud del usuario de la edificación.

Almacenamiento y reutilización del agua de lluvia.

La previsión para la colocación de paneles fotovoltaicos, que suplirá la demanda de toda iluminación artificial.

El conjunto arquitectónico fue implantado en el área central de la ciudad de Maringá, dando especial atención a los espacios de transición, a las calles de convivencia y a los accesos, que en función de sus ubicaciones, viabilizan la circulación en su interior, integrando el espacio público contiguo y facilitando la circulación de automóviles, peatones y ciclistas.

El proyecto se preocupó en perseguir un resultado y materializar un emprendimiento que proyecta mejor calidad ambiental interna garantizando comodidad para usuarios, preservación en la calidad de los productos y operación con padrón de excelencia. La construcción sostenible es más sana, pues además del control de ruidos (confort acústico), cuenta con iluminación natural, protección contra el calor (confort térmico), aumento de la salubridad de los ambientes (confort olfativo) y reducción del número de mantenimientos y consecuentemente menor impacto e incomodidad para los usuarios.

Para el cálculo y dimensionamiento del sistema metálico (de acuerdo con las principales normas técnicas, según los estándares nacionales e internacionales), se sectorizó el emprendimiento en tres estructuras básicas: la cubierta principal, la cubierta superior y el conjunto de marcos y arco.

La sostenibilidad en el territorio de la arquitectura es muy reciente, sin embargo la aplicación de técnicas sostenibles en la concepción del espacio artificial son cada vez más recomendables y esenciales para el mantenimiento de los recursos encontrados en el medio ambiente que son finitos.