CENTRO CULTURAL BIBLIOTECA PUBLICA JULIO MARIO SANTODOMINGO

CENTRO CULTURAL BIBLIOTECA PUBLICA JULIO MARIO SANTODOMINGO

BAQ 2012
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
COLOMBIA 
JUAN PABLO ASCHNER, CAMILO SALAZAR, RAFAEL VILLAZÓN, CAMILO VILLATE, CLAUDIO ROSSI

El proyecto comprende el Centro Cultural y Biblioteca Pública Julio Mario Santo Domingo, con un área de 23,035 m2 construidos, y el parque San José de Bavaria de 6 hectáreas de extensión. Están ubicados sobre la calle 170, una zona de vivienda con muchos colegios privados y en proceso de cambio de uso y densificación. El proyecto trasciende los límites del predio con una premisa; las edificaciones con usos institucionales deben consolidar lo público en los sectores de crecimiento urbano. Así, para el ingreso principal se optó por retroceder el paramento para ofrecer una gran plaza pública. Este retroceso incluye un imaginativo espacio, vegetado y pavimentado con colores y texturas variables que tiene una gran escalinata de acceso y de estancia informal. Al final del ascenso por las escalinatas, desde la plazoleta y el puente que sirven de preámbulo al edificio, se ven los cerros. Dos cilindros en los costados de esta plazoleta procuran iluminación y ventilación a la cafetería que se encuentra debajo y que está deliberadamente separada del edificio principal. Bajo todo el edificio se encuentra el sótano, iluminado y ventilado naturalmente, el cual cuenta con 333 puestos de estacionamientos para vehículos y 77 parqueaderos para bicicletas.

El Centro Cultural alberga dos actividades principales dispuestas de manera paralela sobre un espacio de doble altura que recoge visuales y sol del norte. La primera, a la izquierda de la entrada, anunciado por un guardarropa, es una megabiblioteca del sistema BiblioRed[1] que incluye una gran sala de lectura con capacidad para 600 puestos y 250,000 volúmenes, una sala infantil y una sala de exposiciones, todas con sus complementos necesarios. En segunda instancia, anunciado por la taquilla, se encuentran dos teatros, uno de carácter experimental para 400 personas y otro de usos múltiples y acústica variable con la posibilidad de representar ópera para 1350 personas, con sus camerinos y cuartos técnicos necesarios. Cabe anotar que la mezcla de estos 2 usos sobre un único espacio común es algo inédito en Colombia y que ha tenido un interesante efecto de integración social.

Los materiales del conjunto son estables, llamativamente duraderos y austeros. El concreto claro refleja la luz de Bogotá y no requiere mantenimiento. Pero esta misma luminosidad del agregado calizo abujardado impide su uso en escenarios. Los teatros aquí propuestos se diferencian materialmente de resto del conjunto cultural por un concreto de color rosa, bautizado concreto Rosso el cual permite el perfecto desarrollo de las actividades escénicas.

A través del cielo-raso en madera reforestada es posible ver el concreto gris. Del trabajo cuidadoso con las formaletas resultan múltiples innovaciones estéticas y funcionales. Los pasadores dejados por la formaleta en los muros, por ejemplo, se convierten en finos agujeros para el tránsito de la luz gracias a la inserción de pequeños tubos de ensayo de dos tapas. Con el tratamiento racional de materiales a la vista en toda la extensión del edificio y de comienzo a fin de la obra, la lectura de la estructura se mantiene. De hecho, el momento de mayor belleza del edificio está en sus elementos estructurales de hormigón que por la condición sísmica de Bogotá son de gran tamaño. Las cubiertas de la sala de lectura y de los teatros, con luces de hasta 30 mts, se solucionaron con grandes cerchas metálicas.

En todo el conjunto y especialmente en las salas de lectura y el gran vestíbulo público, el tratamiento de la luz es fundamental. Gracias a la separación deliberada entre placas y muros es posible prever que los rayos de sol caigan sobre circulaciones y no sobre estancias. Los lucernarios de salas de lectura se utilizan también para extraer el aire caliente. Estos dispositivos se convierten en grandes chimeneas de aire ascendente, que por diferencia de presiones y temperatura, nos ayuda a extraer el aire caliente del interior. En la sala de lectura infantil la claraboya, que tiene carácter escultural, ofrece planos blancos a 45 grados que reflejan la luz solar evitando su incidencia directa. Complemento de las salas cubiertas, la biblioteca cuenta con una terraza exterior de lectura. En ella los antepechos altos recortan y seleccionan el contexto geográficamente relevante compuesto por cerros y árboles.

En los teatros el despliegue técnico y espacial es sorprendente. Los balcones y palcos fundidos con concreto Rosso se conjugan en armonía con los elementos estructurales que están todos a la vista. El balance cromático y acústico es de gran sosiego y confort.

Siguiendo una larga tradición escénica, el auditorio de planta de herradura, mantiene una distancia máxima de 22 metros entre los espectadores y los actores, medida que permite reconocer con claridad los gestos. Si el gran escenario brinda todas las posibilidades creativas a los directores teatrales, el espacio de tras-escena está manejado con la racionalidad propia de un área para la producción. En los espacios posteriores es posible confirmar que las zonas secundarias son tan gratas como las primarias, particularmente los camerinos y el “cuarto verde” los cuales se abren hacia pequeñas terrazas profusamente ajardinadas.

El edificio se plantea con diferentes estrategias de ahorro energético para su funcionamiento. Como primera medida, no incluye equipos de ventilación mecánica debido a que esta se hace a través de un sistema natural para todo el edificio, incluyendo el Teatro Mayor. Una serie se rejillas de apertura automatizada, permiten la toma de aire fresco dirigido al plenum de ventilación. Posteriormente, el aire ventila los espacios y sale por la parte superior de los mismos. La iluminación natural se implementa en todo el edificio y para los horarios o circunstancias en que es necesaria la luz artificial, se instalaron sensores que regulan la iluminación. En las zonas comunes se automatizaron los horarios de uso de iluminación artificial.

La conciliación armónica del conjunto que se extiende desde los detalles hasta los exteriores, resume creatividad y destreza técnica al servicio de actividades que si bien complementarias demandan aproximaciones arquitectónicas muy diferentes y complejas. El aspecto sólido y resistente del conjunto es adecuado para una institución pública; es un edificio pensado y construido para durar.

“programa de la Alcaldía Mayor de Bogotá y la Secretaría de Educación del Distrito Capital, formado por cuatro bibliotecas mayores, seis locales, diez de barrio y un Bibliobús, localizados en puntos estratégicos de la ciudad para brindar una amplia cobertura con programas de promoción de lectura, servicios bibliotecarios y actividades culturales.”

 

 

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