CENTRO DE FORMACIÓN DE LA COOPERACIÓN ESPAÑOLA EN MONTEVIDEO

BAQ 2010
CATEGORÍA REHABILITACIÓN Y RECICLAJE
URUGUAY
FRANCESCO COMERCI

Charla Boiano septiembre 2007

Entiendo el ejercicio proyectual como un modo de ser y estar en el mundo, como un instrumento de interpretación y reinterpretación de los que nos rodea y aquello que puede manifestar un estado del pensamiento.

El proyecto construye una mirada, interroga, investiga y a la vez puede dotar de sentido a una conformación material que es en definitiva la consecuencia de una intención. El propósito varía según las condiciones de cada caso, sin embargo, a mi modo de ver, encuentro un constante retorno sobre algunas preocupaciones, el modo de desarrollo de las ideas, la forma , la materialidad, manifiestan aquella intención.

En consecuencia entiendo que no solo hacemos proyectos de arquitectura, en cierta forma nosotros somos proyecto, construido sobre la precariedad de lo contingente, intencionados por un modo de ver, materializado por los edificios que intentamos construir.

En este sentido el proyecto del Centro de Formación de la Cooperación Española en Montevideo investiga algunos conceptos que entiendo necesarios al trabajar en estructuras preexistentes.

La idea de continuidad que implica la comprensión del pasado, para poder actuar sobre su traza.

La necesidad de dotar de nuevo sentido al edificio para recuperar su valor de uso. Con el cuidado necesario en la medida de la capacidad de la preexistencia de adoptar determinadas funciones o no.

Reconocimiento de la información que la preexistencia en que actuamos contiene, en el entendido que un edificio es un conjunto complejo de información y el proyecto un modo de procesarla para que las acciones a desarrollar sean adecuadas, y puedan ser asumidas por el edificio de forma apropiada y sean pertinentes.

DESCRIPCIÓN DE LA PROPUESTA.

El objetivo del proyecto es poner en valor el edificio existente, elaborar herramientas que hagan compatible la nueva función demandada y valorar la preexistencia. Tomar lo construido como un material del nuevo proyecto.

Con esta intención proponemos “penetrar” con el nuevo programa el edificio de la vieja casona, una operación de inyección de los nuevos usos, que utiliza tres recursos básicos, el vacío de la planta baja, el primer piso de la construcción original sin alterar sus características, pero cambiando su uso y el conjunto de torres de servicio y patio que se encuentran en el fondo del edificio.

De este modo el grueso de la intervención espacio funcional se concentra en la planta baja y en las torres de servicio. Esto implica tensionar el espacio de la planta baja introduciendo una caja de cristal suspendida para alojar la sala-aula y por debajo de ésta la cafetería. Las torres son despojadas de construcciones banales acumuladas en el tiempo y reconvertidas en verdaderas torres de servicios alojando en una de ellas el núcleo de circulaciones verticales y servicios accesorios a los nuevos requerimientos en la otra. Por otra parte se libera el patio de construcciones obsoletas para recuperar su vocación de proporcionar aire y luz al conjunto, función que se confirma por el muro cortina propuesto en su perímetro.

SECUENCIA ESPACIAL.

Proponemos una secuencia espacial desde el nuevo acceso al complejo, volcado sobre la medianera oeste, que activa el nuevo recorrido desde la planta baja, invirtiendo el sistema circulatorio que presenta actualmente el edificio, el cual accede directamente desde el frente a la planta noble, obviando la planta baja.

El nuevo recorrido permite atravesar totalmente la planta baja hasta el núcleo de circulación vertical y llegar al primer piso desde la parte posterior del edificio, accediendo al nuevo hall que conecta con el sistema existente, completando un posible loop, desde un acceso ceremonial a la planta noble, con un circuito cotidiano invertido.

Este nuevo dispositivo circulatorio conecta los diferentes componentes espacio-programáticos del conjunto, llegando a la terraza en la cubierta, sin violentar las características tipológicas del edificio existente.

El recorrido así formulado se constituye en el soporte de una secuencia de eventos espaciales desde el acceso pasando por diferentes tensiones provocadas por los volúmenes aéreos.

Este es el caso de la reducción de la altura en el pasaje con rampa en el tramo inicial, el vacío en doble altura en el segundo tramo en el acceso franco al gran salón de planta baja y la repetida reducción en la altura provocada por la sala exenta y suspendida, conteniendo el espacio polivalente debajo, en el tramo previo a tomar el núcleo de circulación vertical. De esta forma los espacios sugieren posibles usos, como exposiciones, desarrollo de eventos, sin perder la continuidad, de un espacio “público” a un conjunto de espacios mas especializados a medida que se continúa el recorrido y se asciende al primer piso o se deriva a la sala- aula y sus servicios.

JUSTIFICACIÓN DE LAS SOLUCIONES ADOPTADAS.

Sala-aula.

La sala-aula, es una caja de cristal que pretende un efecto de flotación en el espacio para confirmar la integridad del gran espacio a doble altura de la planta baja que lo contiene. Por esta razón se socava el nivel original de la planta baja para obtener la altura necesaria en el auditorio a la vez que se reduce la altura en su perímetro.

La sala se apoya en un sistema estructural independiente de los pilares existentes, los cuales perforan la caja sin ser tocados. Los nuevos pilares metálicos son finas columnas que se colocan en posiciones adyacentes a las existentes y sostienen una retícula de perfilaría metálica incorporada a la losa de Hormigón Armado que es la plataforma a partir de la cual se desarrolla toda la estructura.

La sala en su perímetro se formaliza con una piel de cristal serigrafiado con un sutil motivo orgánico para corporizar el volumen y enriquecer los efectos lumínicos a la vez que matiza la transparencia. Cuenta en el interior con un sistema textil perimetral que a modo de cortinas permiten graduar la opacidad y actúan como reguladores acústicos, a demás de permitir conformaciones variables de la sala para diferentes usos.

El cielorraso puede tener dos variantes posible según las circunstancias definitivas que presente el edificio existente, una variable en una membrana textil de PVC tensado o en placas de yeso, ambas variables capaces de complementar la adecuación acústica, además de contener las luminarias.

Las circulaciones perimetrales que conectan la sala son pasarelas metálicas con pavimento de cristal de modo de preservar el efecto de flotación de la sala.

Hall de acceso en el primer piso.

Si bien la sala-aula es un elemento nuevo que se introduce en el espacio de la planta baja, éste hall en cambio es la apropiación, la manipulación de un espacio existente que es totalmente transformado al mutar de ser un distribuidor de servicio a convertirse en el recibidor del primer piso, en contrapunto con el existente previamente en posición opuesta sobre el eje principal de circulación.

Esta operación se lleva acabo mediante la radical transformación del espacio por medio de la liberación de construcciones accesorias y el cambio de su apariencia en clave contemporánea, al recubrir el pavimento y los paramentos con placas de aluminio. Esta manipulación establece el contrapunto nuevo-viejo por vía doble, por un lado contiene la escalera helicoidal, apropiándose de ella y transformándola casi en una escultura, por otra parte su apariencia y la experiencia sensorial provocada se opone totalmente al recibidor “noble” en el extremo opuesto.

De este modo el nuevo rol queda establecido y el diálogo de lo nuevo y lo viejo se materializa en una nueva dialéctica, que al fin es la estrategia básica de toda la operación. Esta antesala de la apropiación se continúa en la colonización del resto de la planta por el nuevo programa, sin transformar las características originales de la construcción, pero si transformándola profundamente por el cambio de uso.

Finalmente este espacio de triple altura conecta con las pasarelas del segundo nivel que permiten acceder a el deck de la cubierta completando este espacio bañado de luz gracias al muro cortina del patio y la nueva caja de cristal en la azotea, brindando un nuevo espacio de descanso o para eventos singulares.

Recuperación de la preexistencia.

En el resto del edificio la intervención está dirigida a la recuperación, la restauración de los elementos constructivos y ornamentales que caracterizan al edificio. Sin embargo eso no significa la devolución de un carácter correspondiente al momento en que fue realizado el edificio. El paso del tiempo en los materiales y su apariencia son el resultado de los procesos que le han dado forma, reparar lo deteriorado será la tónica, pero sin deformar la nobleza que caracteriza los materiales y su apariencia.

La restauración no es solamente técnica, debe ser sensible a la arquitectura que el edificio materializa, si bien el edificio presenta un estado aceptable de preservación, seguramente operar en él develará el tiempo transcurrido y las intervenciones que ha sufrido. Operar adecuadamente, reconociéndole, comprendiendo las lógicas implícitas en su naturaleza serán requisitos fundamentales para guiar las intervenciones.

La intervención aspira a construir un nuevo edificio que es el resultado del encuentro de dos tiempos diferentes, dos programas que en su diferencia encuentran la estrategia de la operación, una nueva identidad que no menoscaba la anterior, sino que se construye a partir de la primera. Un nuevo tiempo que no degrada, transforma y encuentra nuevo sentido.