CEREMONIAS COMUNIDAD CULTURAL DE ITAGUAZÚ, CORDILLERA DE LOS ALTOS

BAQ 2012
CATEGORÍA TEORÍA HISTORIA Y CRÍTICA DE LA ARQUITECTURA EL URBANISMO Y EL PAISAJE
SEGUNDA MENCIÓN INTERNACIONAL
PARAGUAY
GIZELLA ALVARENGA

La aproximación original de esta investigación radica en repensar lo arquitectónico en estrecha vinculación con la cultura. Se funda en la apropiación espacial de los pueblos originarios en el Paraguay, en los cuales la destrucción cultural del presente no da cabida a los saberes ancestrales sobre la ordenación del espacio.

Este trabajo tuvo como objeto de estudio el análisis de la comunidad cultural de Itaguazú (departamento de Cordillera, distrito de Altos) que en tiempos rituales celebra, por un lado, a sus santos patronos San Pedro y San Pablo -ritual de máscaras-, y por otro, a la Virgen de la Natividad, en los que se destacan las costumbres ceremoniales. De fundamental importancia ha sido el trabajo de campo realizado durante 3 años consecutivos en dicha localidad.

Reflexionar sobre la concepción y expresión de significados fundamentales como: cultura, cultivo, culto, culturizar, está implícitamente ligado al entender de la imaginación popular campesino-guaraní. La puesta en escena de práctica simbólicas refuerza la expresión de los saberes compartidos, y en ella se reelabora continuamente del relato mítico de las bases vitales de esta comunidad.

Desde el campo de la arquitectura, es difícil entender los límites y el alcance de los espacios colectivos campesinos y, por tal motivo, se propone incluir a los labradores de estas tierras, ligados a sus ciclos de rituales y cosmogónicos con el objetivo de descifrar lo real identidad que habita este territorio y los significa, para hacer lo único, a fin de reconfigurar su propio universo.

Esta lectura multidisciplinar se elabora ya en el primer capítulo, con ejes temáticos que guían investigación, entre ellos: Espacio, Cultura y Ritual. La comunidad cultural de Itaguazú se encuentra ligada profundamente a estos espacios rituales, por excelencia materializados con mayor intensidad en esos tiempos de los ritos sagrados, donde la carga viva de aquellas intenciones se expresa en prácticas socializadas de interés colectivo. Por otra parte, lo cotidiano se refleja en la memoria permanente de su cosmogonía particular.

En el segundo capítulo se elaboran en términos gráficos las Escenas Ceremoniales, ordenadas según van aconteciendo en el tiempo durante las ceremonias. Son acompañadas por entrevistas en profundidad, realizadas como parte fundamental de este trabajo etnográfico.

Dichas decenas permiten distinguir y concebir las pautas que alimentan la memoria de estos grandes reconocimientos compartidos. En el capítulo final se destaca la Concepción Simbólica de los diferentes elementos constitutivos de los rituales, personificados en elementos especiales tales como el agua, el árbol, el banquete ritual comunitario, el cráneo.