CINE EL CAIRO

BAQ 2010
CATEGORÍA REHABILITACIÓN Y RECICLAJE
ARGENTINA
FRANCISCO QUIJANO, LUIS LLEONART

El Cine EL Cairo, que comenzó a funcionar en el año 1913 con el nombre de “Royal Cinematographe” es, entre las que siguen en pie, la sala tradicional más antigua de la Provincia de Santa Fe dedicadas a la exhibición cinematográfica.

Sucesivas y superficiales intervenciones a lo largo de los años pretendieron “aggionarlo” desentendiéndose de su valor histórico, aunque preservando con cierto cuidado su fachada y cartel original; el edificio integra el patrimonio arquitectónico de la ciudad, condición cimentada fundamentalmente en su carácter de sala exhibidora de cine de calidad y en su reconocimiento como de referente cultural de la provincia y el país.

Después de su cierre en el año 2007, la Legislatura santafesina sancionó la ley de expropiación del inmueble. En diciembre de 2008 el Gobierno de Santa Fe lo recuperó en forma definitiva, mediante su compra, para instalar en él el primer cine público de la provincia.

Su transformación física se abordó a partir de un exhaustivo relevamiento del que se obtuvo, no solo las medidas precisas del edificio, sino también un detalle claro de los elementos y las operaciones de valor histórico o simbólico a producir.

Con tal fin se desarrolló un trabajo casi arqueológico que consistió en desarmar todos los agregados que no respondían a una época o estilo entre los que se encontraban cielorrasos de placa de yeso, revestimientos plásticos, aberturas de blindes, etc.

Descubrir el “verdadero edificio” oculto detrás de esos agregados aportó los datos necesarios para ajustar la operación proyectual que se estaba desarrollando, legitimando la intervención orientada siempre a recuperar el carácter original de las salas de cines. Esto es: potenciar el hall como espacio de encuentro, espera o permanencia.

Se dispuso de los espacios de manera equilibrada, compensando la capacidad de espectadores y la superficie destinada a hall, utilizando para esto el sector definido debajo de la losa del pullman (plateas en planta alta). Esta operación permitió además que todas las ubicaciones compartan la misma jerarquía dentro de la sala.

Esta intervención implicó la construcción de nuevos grupos sanitarios acorde a normativas vigentes así como la Boletería y el Candy Bar alojados en dos bloques paralelos que ocupan los bajo-escaleras y materializan los límites del hall.

Coordinadamente con estas tareas se realizaron trabajos de restauración que involucraron la fachada, su tradicional cartel y la nueva cubierta, conservando las cabriadas de madera de 15 metros de luz que forman parte de los elementos estructurales originales del edificio.

Se repararon las paredes de la sala, recomponiéndose las ornamentaciones deterioradas por filtraciones y también se reemplazaron cortinados y alfombras.

Las butacas existentes fueron recuperadas y reordenadas a partir de disponer dos pasillos laterales que garantizan las mejores ubicaciones, antes imposibilitadas por la existencia de un gran corredor central.

El proyecto y la construcción de la obra debieron contemplar la incorporación de un completo sistema contra incendio y la instalación de un equipamiento técnico de proyección totalmente renovado con el objetivo de alcanzar los estándares actuales de calidad de exhibición.