CONJUNTO INDUSTRIAL TRENEX

BAQ 2010
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
VENEZUELA
MARÍA ALEJANDRA MOLEIRO, DIANA MONTOYA URIBE, HENRY RUEDA CORONEL 

SOBRE EL LUGAR

Valencia, Venezuela.

El terreno original presenta un área de 37.197 m2, distribuidos en un parcelamiento triangular.  En uno de sus costados se encuentra una línea de alta tensión y una de sus torres cae dentro de los límites de la parcela; esto trae como consecuencia un retiro de 15 metros en el lado más largo de la parcela. En consecuencia de esto y de un plan de reordenamiento urbano, la parcela se reduce finalmente a 28.491 m2.

EL PROGRAMA

Se trata de un Proyecto de Galpones de Depósito, para almacenaje de mercancías secas y tiendas o salones de exhibición (showrooms), para la venta de dichas mercancías.

Esto genera una situación de frente/fondo, en la que la mercancía llega en camiones a una zona de carga  (fondo) y se exhibe/vende en áreas de ventas y oficinas, con accesos públicos y vehículos livianos (frente).  Esta doble condición supone un nuevo parcelamiento interno del lote, constituido por las naves y las calles de accesos que permiten los flujos, pero que a su vez le dan interés al conjunto, más allá de su respuesta a la calle.  Nos planteamos la construcción de los Galpones como volúmenes únicos, capaces de albergar ambas situaciones (mayor y detal), diferenciando cada uno de los usos por el tratamiento de las superficies y el tipo de perforaciones que definen los accesos, exhibiciones, oficinas.

La actividad comercial, los flujos de mercancías, el clima y la seguridad se convirtieron en premisas de diseño a discutir con el cliente buscando satisfacer la inversión inmobiliaria.  Por nuestra parte, la intención estaba centrada en realizar una arquitectura diferenciada de las construcciones pre-existentes en el entorno industrial inmediato.  Se buscó la generación de una nueva lectura, capaz de satisfacer las necesidades programáticas y operativas del sector industrial, pero que adicionalmente pudiera establecer un cono en el paisaje industrial.

LA PROPUESTA

Una vez establecida una implantación que cubriera el máximo de metros cuadrados vendibles, permitiendo accesos a todos los puntos de las naves; se pasó a conversar con la empresa de Ingeniería Prefacero, quienes manejan un sistema de estructuras metálicas apernadas, diseñadas y desarrolladas en sus propios talleres, de rápida instalación en sitio, con un personal de 3 a 4 obreros y una grúa.  Es un sistema de ‘mecano’ que permitiría el desmantelamiento de las estructura para ubicarlas en cualquier otro lugar.  El módulo básico de la estructura está compuesto por pórticos de 9.45 metros por 15 metros.   Cada unidad de galpón se constituye por cuatro módulos, es decir; 18,90 metros de ancho por 30 metros de largo.  Con esa premisa y variando a partir de medios módulos y otras combinaciones estructurales; logramos ocupar ese lote triangular con una implantación ortogonal que consistía en una serie de naves alargadas, ubicadas en paralelo, y una en perpendicular.  Dichas naves se van recortando obedeciendo al ángulo del terreno.                                                                                                                            

Asumido el componente estructural en el Proyecto, en el desarrollo de la obra aparece la lámina llamada termopanel de la patente ‘Isotex’ como solución para las cubiertas y a su vez como posibilidad para los cerramientos paredes/fachadas.  Decidimos asumir las posibilidades y limitaciones del material como reto para continuar con la idea original del Proyecto.  Esta lámina, con un ancho constante de 1.17 metros, presentó como principal dificultad, la posibilidad de mantener la presencia de grandes vanos planteados en el proyecto original, puesto que supondría la incorporación de estructuras secundarias que elevarían los costos.  Por lo tanto, cada lámina se podía perforar en dimensiones no mayores a 1 metro de ancho, o en algunos casos hacer perforaciones en dos láminas continuas como máximo, para generar algún tipo de vitrina mayor.

Este nuevo factor vino acompañado de la técnica de instalación.  El contratista cubre totalmente la estructura en su frente y cubierta.  Posteriormente, se procede a perforar las láminas para generar las ventanas en fachada. Esto implicó un riguroso trabajo de coordinación entre diseño, documentos técnicos y supervisión, para evitar la complicidad cliente/contratista y los lamentables resultados que eso pudiera significar.  Una vez culminada la primera prueba, la drástica reducción térmica comprobada dentro del espacio gracias al material, generaba un considerable ahorro en consumo de energía, justificando el cambio de especificaciones tectónicas que asumió el proyecto.

Se optó por ubicar todos los equipos de acondicionamiento ambiental en balcones apostados en las fachadas peatonales, de manera de conectarlos directamente con las áreas de oficinas y generar sombras sobre las aceras o posibles corredores.  Estos balcones se constituyeron como volúmenes abstractos, sin programa aparente, capaces de arrojar sombras contínuas e interrumpir de alguna manera el blanco infinito de las fachadas.  La lámina de los balcones es corrugada y de color plateado, aunque la saturación de luz solar y el calor de la zona, hacen casi imperceptible esta diferencia de plateado sobre blanco.

El diseño original planteaba la construcción de grandes aleros, que definían los portales a doble altura de los locales, arrojando sombras sobre las puertas.  Estos portales se convirtieron en las grandes perforaciones de las fachadas y se cubrieron con una modulación en aluminio y un juego de vidrios transparentes y esmerilados, que permiten parcial privacidad al mismo tiempo que contrasta con la opacidad de la lámina blanca.

REFLEXIONES

El manejo del material y sus posibilidades técnicas en zonas de altas temperaturas, determinan nuevas variables en el proceso de diseño.  Su comprobación, arroja pistas sobre líneas de diseño y composición, tanto para estos programas como para la conciencia del profesional, cliente y usuario.  En este pequeño conjunto de galpones, una modesta situación de calles y aceras simula una condición de Ciudad, la cual quedaría como reflexión para otras intervenciones en estos inmensos fragmentos de nuestras ciudades definidos por la actividad industrial.