CUBIERTA DEL YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO SANTA ANA- LA FLORIDA

BAQ 2010
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
ECUADOR
CHRISTIAN BROWN, PAOLA MENESES

En el cantón Palanda, provincia de Zamora Chinchipe, se han descubierto vestigios de  una civilización prehispánica, con un alto grado de desarrollo sociocultural y una antigüedad de aproximadamente 5000 años.  La importancia del descubrimiento radica en que se trata de la más antigua evidencia de una cultura compleja en la Amazonía occidental.  El sitio focal de la misma es el yacimiento arqueológico Santa Ana-la florida, lugar de emplazamiento  de la cubierta  de protección.

El yacimiento, ubicado a 2000M de distancia del centro poblado más cercano (Palanda), se encontraba prácticamente desprotegido (clima – seguridad), existía una improvisada y poco funcional cubierta, por otro lado el contexto ofrece visualmente muchas ventajas debido a la ubicación estratégica de las ruinas, la cual permite la perfecta comprensión de su entorno.

El ministerio coordinador del patrimonio por medio de la unidad de gestión de emergencia, contrató nuestros servicios profesionales  para realizar el diseño arquitectónico de una cubierta que sirviera de protección del  “centro ceremonial”, área de mayor importancia en el yacimiento.

Las condicionantes fueron todas las que se establecieron en el acuerdo correspondiente para este proyecto, más las aparecidas en el proceso, en especial durante las reuniones de trabajo con los involucrados (coordinadores, arqueólogos, etc.), además de las conclusiones obtenidas en las diferentes visitas al yacimiento.

El objetivo fue realizar una cubierta (aproximadamente 375M²) con un diseño apropiado a su entorno y formas geométricas encontradas en el yacimiento, que proteja la totalidad del sitio ceremonial, con materiales estructurales y de cobertura que garanticen su perdurabilidad. Se debía también facilitar la circulación al interior a un nivel sobre elevado permitiendo a los técnicos continuar con las excavaciones-estudios con la seguridad requerida para el caso.

Una visión global del problema fue necesaria para plantear una serie de intenciones que funcionaron de guía para resolver el diseño, alrededor de la cual ha existido una oportuna discusión con los involucrados. Esto ha permitido ordenar los problemas identificados traduciéndolos en oportunidades para resolver las necesidades en diferentes escenarios considerando el protagonismo del yacimiento y su contexto. Se concluye que la relación permanente entre los diferentes actores ha sido el soporte metodológico que ha estructurado esta propuesta.

La reacción fue rescatar el carácter simbólico que posee el yacimiento por los elementos encontrados en el mismo y de esta forma hacer una traducción al diseño arquitectónico de una cubierta de contenido simbólico.  Estéticamente debería ser un referente que al mismo tiempo no trate de competir  con las ruinas.

      Simetría                 dualidad                     espiral                 geometrización                                                                       

Para lograr valores simbólicos paralelos a los del sitio se partió del elemento con mayor protagonismo: “la espiral” (punto de origen de las estructuras que conforman el yacimiento). Para lo cual se usó la “sección áurea” como generadora de una nueva espiral.

La traducción antes mencionada no es más que el uso de este recurso que permite generar la nueva espiral  presente en la disposición geométrica de la cubierta propuesta, logrando además un aporte al valor estético.

Los gráficos a continuación clasifican la noción de estos esquemas de desarrollo aritmético – geométrico, según progresiones de la sección áurea, además de la conexión  existente entre los dos puntos de origen ambas espirales.

Formalmente  es un prisma rectangular que nace de la proyección del  perímetro a proteger y la sección aurea, que no sugieren llamar la atención con una estética importada de un modelo ajeno, es decir sin identidad.

A favor del contexto, que en este caso contempla la vegetación propia de la zona acompañado de visuales de la cuenca del rio adyacente al yacimiento, no se ha pretendido mimetizar inocentemente el objeto arquitectónico proponiendo alguna solución arbitraria de tipo superficial o cosmética. Tampoco se pensó en un contraste marcado que vendría a ser muy agresivo con un medio que de por sí ya se ha visto afectado por la deforestación.

Tomando en cuenta estas circunstancias la permeabilidad que no confinaría el contenido de la cubierta sino que lo comunicaría visualmente con el entorno, sería la característica de relación apropiada.

Funcionalmente se plantea un perímetro de seguridad de mediano nivel que restrinja el tráfico a través del yacimiento, para su conservación y estudio por medio de los arqueólogos, sin que este genere conflictos con los visitantes y viceversa. Esto se logra con la fachada (en celosías) de carácter permeable que además estará acompañada de un recorrido elevado que terminara por completar el uso del espacio diferenciado.

La fachada siendo una barrera física más no visual también funciona como protección contra la lluvia y el sol además de permitir la correcta ventilación e iluminación al interior, complementadose todo esto con la traslucidez de la cubierta.

el diseño entonces es el de una cubierta con identidad que resuelve coherentemente las necesidades planteadas en los objetivos, y que desarrollado en los escenarios anteriormente mencionados, utiliza materiales existentes en el mercado que cumplen con las características necesarias para representarlo adecuadamente, entre los más importantes: estructura metálica (cubre grandes luces con secciones pequeñas y con esto logra la esbeltez necesaria para el diseño), policarbonato traslucido (protege al yacimiento del clima, sin restar iluminación adecuada al interior), madera (una protección liviana que contrasta con los otros materiales y logra una mayor calidez en la imagen). En lo económico se planteó un balance entre los requerimientos estéticos del diseño y los materiales que permitan su perdurabilidad.