EDIFICIO DE VIVIENDA TOMÁS

BAQ 2010
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
CHILE
GONZALO MARDONEZ VIVANI

El Edificio de departamentos Tomás se ubica en un barrio residencial de Santiago de Chile frente a la Plaza Turquía en la Comuna de Vitacura.

De planta rectangular consta de tres pisos totales y un cuarto piso retirado que permite la utilización de los techos como terrazas y piscinas.

El volumen del edificio contiene un vacío central que es el lugar de acceso a los departamentos. Un espacio bañado de luz cenital activado por las circulaciones horizontales en cada nivel a la manera de balcones.

Siete departamentos conforman el edificio con la particularidad de ser todos distintos tanto en sus programas, distribuciones y metrajes. Cada departamento tiene al menos dos niveles y se accede a cada uno por un espacio de doble altura. De esta manera, el edificio en planta y en corte es una sucesión de espacios intercalados.

El volumen del edificio no acusa los límites de cada departamento hacia el exterior. Se muestra como una composición hecha desde la suma de distintos llenos y vacíos de: ventanas, terrazas, vanos, vigas, etc. que refieren al espacio interior del edificio. Las zonas de servicio se dispusieron al interior del edificio a través de patios a la manera de grietas de luz y ventilación. Así, hacia el exterior dan sólo ventanas y terrazas correspondientes a las zonas habitables de cada departamento.

La operación inmobiliaria consistió en una operación atípica, en vez de vender departamentos se vendieron metros cuadrados. Cada propietario compró los metros cuadrados necesarios para desarrollar, por encargo, el departamento apropiado a su programa y a sus necesidades; así una familia privilegió una gran terraza abierta a la plaza con una cubierta habitable que albergara una piscina y lograra vistas a los cerros del norte tras los árboles de la plaza; otro propietario  optó por un patio protegido de la vía pública como extensión de su departamento; un tercero, un hombre soltero optó por un pequeño departamento en torno a un espacio de doble altura, y así, cada uno de los siete departamentos tiene su propio carácter.

El único elemento que unifica a los departamentos es la materialidad y las terminaciones. Se optó por una textura exterior única completamente blanca, un solo material que refuerza la idea del edificio como volumen íntegro. Los interiores del edificio también son enteramente blancos, permitiendo una mayor luminosidad, reflejando la luz lateral y cenital. Las puertas, ventanas, muebles en obra y carpinterías son de madera de cedro; así, el blanco y la madera son los elementos unificadores.