ÉRASE UNA VEZ UN EDIFICIO EDIFICIO FRANCISCO CAMACHO. UN MOMENTO, UN ENTORNO Y UNA ARQUITECTURA

caratula Edificio Camacho

BAQ 2012
CATEGORÍA TEORÍA HISTORIA Y CRÍTICA DE LA ARQUITECTURA EL URBANISMO Y EL PAISAJE
COLOMBIA
ROBERTO LONDOÑO

En el prólogo de esta monografía dedicada a un edificio en Bogotá, el arquitecto e historiador Germán Téllez propone la tesis del experimento. Es esta la manera en la que él ve tanto la obra como  el  libro  y  en  este  sentido  afirma  que  se  trata  de  un  “experimento  sobre  un experimento”.

Apoyados en el argumento de Téllez podría decirse que “el Camacho” representa un cambio en el pensamiento y en la manera de proceder que hasta finales de la década del Cuarenta había seguido la firma Cuéllar, Serrano & Gómez. Con esta obra hicieron público el interés por seguir el lenguaje de la arquitectura moderna cuyos ejemplos en Brasil y Estados Unidos  eran ya  bien  conocidos  y  admirados  tanto  por  Gabriel  Serrano  como  por  Gabriel Largacha, responsables directos del departamento de diseño en la firma.

El Camacho devino así en un motivo dónde poner a prueba las características de un lenguaje basado en la transparencia, la ligereza, la estandarización y la eficiencia. Ideales que fueron interpretados y aplicados en un encargo que resultaba excepcional en todo sentido: dimensiones mínimas, un presupuesto limitado, un programa poco común entonces y una condición de emplazamiento marcada por la gran exposición que supone ser a la vez, esquina, remate y arista de una manzana triangular. Así, llevando al límite de las posibilidades el cálculo de  cada  elemento  y  controlando  las  consecuencias  de  cada  decisión,  tal  como  hiciera Bramante en el San Pedro en Montuorio, Serrano y Largacha   produjeron este prototipo de arquitectura moderna del que aprendieron para llevar (igual que Bramante) a obras de mayor envergadura. De ahí su carácter experimental.

El segundo experimento del que habla Téllez es el libro mismo. En este caso, la premisa fue pedagógica y se motivó en la convicción de asumir que el estudio de una obra de arquitectura podía llegar a ser un insumo idóneo para acceder al mundo disciplinar de la arquitectura. Así, con este   enfoque se idearon actividades y recursos docentes donde ésta como otras obras, fueron tomadas como motivo de indagación y en consecuencia, de aprendizajes múltiples. Aprendizajes que se basaron en el viejo y comprobado método de la mayéutica: ¿En qué época se construyó la obra? ¿Qué la rodea? ¿Cómo es? Y ¿Qué significa?

La primera pregunta alude al contexto, la segunda al entorno, la tercera al objeto y la última  abre  la  puerta  de  la  interpretación  y  por  esta  vía  de  la  imaginación.  Con esto  se aseguraba  un  cubrimiento  general  que  sin  pretender  ser  una  formula,  permitió  a  los estudiantes alcanzar un rango amplio de posibilidades antes de partir hacia los énfasis de su interés. Esto siempre, sobre la base de la condición dual de las obras: entendidas como objetos y como eventos simultáneamente.

Así, sobre el estatuto ontológico del objeto-evento el Camacho y las demás obras sirvieron de motivo para indagar en la conformación de un sector lo que es equivalente a la pregunta por su historia. De esta manera el libro resulta del paso por las preguntas antes que la confirmación de las respuestas. De esta manera quedó definido el segundo experimento.

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