ESCUELA SECUNDARIA LA RIBERA

BAQ 2010
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
ARGENTINA
DIEGO ROLANDO , DIEGO GRAMOY , GONZALO FUZS , JUAN MARTINEZ ARCE.

 

El proyecto para la escuela secundaria del complejo urbanístico la Ribera surge a partir del esquema funcional que le da origen a la misma y su correcta distribución y asentamiento sobre el terreno otorgado, con el objetivo de generar un edificio que aproveche al máximo los recursos naturales, tanto para su climatización como para el mejor desarrollo de las actividades escolares propias, que le den origen.

Ubicada en una zona sub urbana en pleno crecimiento, que forma parte de un plan de urbanización desarrollado por el gobierno de la provincia de San Luis, la escuela se transforma en un hito geográfico dentro de la irregularidad de la trama y su desarrollo formal es la síntesis de lo que entendemos como habitad de estudio, que surge de la fusión entre el programa de usos concretamente planteado y la materialización de los distintos espacios que lo albergan.

El ingreso principal se encuentra en la misma esquina del predio, generando un espacio exterior que esta presidido por el mástil principal y cuyos limites lo constituyen el volumen del SUM, el Hall principal y el sector de Dirección, así como el bicicletero que flanquea el ingreso y unas gradas de hormigón, a modo de bancos reservados para quienes presencien los actos académicos. Este sitio ceremonial se abre al barrio desde lo espacial y lo visual, marcando la impronta de la escuela dentro del entorno inmediato, dando lugar a un patio de formación que no se nutre de la rigidez formal como elemento compositivo, pero que enmarca sin prejuicio, el ingreso principal del establecimiento.

El Hall principal recibe a los educandos desde el pario de formación, a través de una galería que los conduce hasta la puerta doble de entrada y actuá como una rotula desde la que parten: la circulación principal del edificio a modo de espina dorsal; el comienzo del otro eje circulatorio previsto para ser puesto en funciones sucesivas ampliaciones de la escuela y los accesos al SUM, el sector destinado al cuerpo docente, la Dirección y un núcleo sanitario central.

Este pasillo central nace en el hall y separa en dos mitades paralelas a al escuela, según sus funciones. Sobre el lateral norte, encontramos en primera instancia el área destinada al a Dirección, Secretaria, Sala de Docentes, y áreas de servicio. A continuación, siempre sobre el costado norte de la circulación principal, asentamos las áreas de tareas grupales, tales como la Biblioteca, Área de Internet y guardado, Laboratorio,Sala de Informática, Taller de Actividades Artísticas y un núcleo sanitario completo que sirve a todo el sector.

Sobre el costado sur del pasillo circulatorio principal, se asientan las seis alas requeridas para esta etapa, agrupadas en pares y con un pequeño espacio abierto (patio interior) que separa dichas células respecto del pasillo, permitiendo que las mismas se abran hacia la mejor iluminación natural. Esta sucesión de patios interiores frente a cada una de las aulas y abiertos por completo al pasillo, hace del mismo un “patio cubierto” longitudinal que desborda de luz natural, óptimo no solo para la circulación sino para el desarrollo de múltiples actividades recreativas y sociales, en particular durante los meses de gélido invierno, tan crudos como caracteristicos de esta zona en particular.

EL S.U.M. tiene la impronta necesitara para ser el espacio convocante de la escuela, no solo por ser el espacio de mayor altura interior en todo el edificio, sino que ha sido exteriormente revestido en piedra laja, en trozos irregulares, lo que le otorga cierta contundencia y robustez, haciendo su presencia inconfundible y de claro carácter institucional. Posee sendas aberturas de gran porte, una hacia el patio de formación y la otra hacia el playón polideportivo, lo que mantiene a este espacio de gran presencia, en contacto directo y permanente con los sectores de uso exteriores de mayor relevancia para la vida de al escuela y su alumnado. A su vez, la iluminación natural ha sido cuidadosamente captada para otorgarle vida al interior de este espacio, sin que las visuales hacia el exterior cobren protagonismo alguno. Lo que ocurre en su interior, en lo significativo.

Las aulas también han sido concebidas como espacios auto suficientes, la iluminación, y así también la ventilación natural, es conducida a su interior por una tira de ventanas en la parte superior de la cubierta inclinada y otra a media altura que se abre hacia los patios interiores, ambas perpendiculares al plano del pizarrón lo que evita la proyección de ases de luz directos sobre el mismo. De esta manera el plano de estudio sobre los pupitres recibe luz difusa permanente, sin que el paisaje exterior interfiera en la atención de los niños en el exterior.

Respecto de la utilización del espacio exterior en la mitad sur del sitio, estará reservada para posibles ampliaciones de las baterías de aulas, las que podrían llegar a ser 18, con sus respectivos núcleos sanitarios. Generamos a su vez el playón polideportivo destinado a las actividades recreativas y al aire libre, rodeado por una frondosa vegetación perenne y caduca que colaborará protegiendo al edificio y sus usuarios.

Creamos un edificio de carácter educativo que cuenta con cualidades concretas, necesarias y que suple los requerimientos actuales de los estudiantes, permitiéndoles desarrollarse en tal sentido, en una atmósfera saludable contenida en espacios arquitectónicos claros y concretos, amigables, íntimamente relacionados y comprometidos con el entorno natural y el barrio del que forman parte. Un edificio escolar que se compromete desde su arquitectura, como referente físico de la cultura de la sociedad que le dio origen.