KUKU RUKÚ GREEN CONCEPT HOTEL AND HOSTEL

Fotografía Seleccionada 2012002485

BAQ 2012
CATEGORÍA REHABILITACIÓN Y RECICLAJE
MÉXICO
AURELIO VALTIERRA

El proyecto se plantea en un lote que alberga una casa con más de 100 años de antigüedad catalogada por el INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia) como Monumento del Centro Histórico de la Ciudad de Querétaro, México.

La intención del Kuku Rukú Green Concept Hotel and Hostel es ofrecer hospedaje diseñado para jóvenes y colaborar en la conservación del medio ambiente. Por eso, se hizo un proyecto de instalaciones que permitiera reciclar los recursos: hay una planta de energía solar que permite que la iluminación funcione sin consumir energía de la red, se recolecta y usa el agua pluvial y se recicla el agua.

Por otro lado, se debían aprovechar al máximo las áreas ya existentes en la casa para albergar la mayor cantidad de huéspedes sin alterar la estructura del predio, ya que el INAH, no lo permite. Al final, la capacidad máxima del hotel es de 54 personas.

Se decide entonces dividir los grandes salones de la casa con paneles prefabricados de cemento para comenzar a crear habitaciones dobles, cuádruples y compartidas para seis, ocho y diez personas.

La fachada principal, sobre la calle de Josefa Vergara, tiene doce metros de frente y el programa comienza a desenvolverse con un vestíbulo doble altura que tiene un portón (siempre abierto) que ocupa un tercio de los doce metros del frente, y que recibe al humano con un muro desnudado hasta la piedra con la que fue construido originalmente, envolviendo al individuo en una atmósfera que evoca tiempos pasados.

Continúa el recorrido pasando a la recepción, primer salón dividido con paneles. La barra resalta por su composición volumétrica ortogonal con el piso artesanal de la construcción original. Al seguir recorriendo el edificio, se accesa al patio principal del hotel, donde se alberga el área de comensales con una parte al aire libre y otra dentro de un salón que quedó prácticamente en estado original, dando la espalda a los servicios.

Al seguir caminando por el pasillo de la planta baja, se presentan las dos primeras habitaciones, y más al fondo, la parte de hostal. Ahí hay un huerto que produce algunos insumos del restaurante.

En el segundo nivel se presenta la única suite del hotel, un departamento con cuatro habitaciones de estancia larga, cocina, comedor, sala y cuatro habitaciones cuádruples al rededor del balcón que rodea al patio principal.

En el último nivel, quedan la terraza y el bar sobre casi toda la azotea de la edificación. Desde ahí, se puede admirar panorámicamente la ciudad.

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