MASHPI ECO-LODGE

MASHPI ECO-LODGE seleccionada

BAQ 2012
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
ECUADOR
ALFREDO JOSÉ RIBADENEIRA, ALFREDO RIBADENEIRA BARBA

Al planificar un hotel ecológico vienen a la mente conceptos como: reserva, protección, y sustentabilidad ideas claves en el planteamiento del diseño, sin embargo la parte más importante está en la relación con el entorno, la cual se puede dar por una solución de mimetizarse, o de integración por contraste, tratando de generar el menor impacto. En el caso del Mashpi se optó por los filtros y transparencias, siendo el vidrio el elemento generador y conceptual del proyecto. El vidrio tiene algunas connotaciones entre las cuales está la de la ausencia, la nada, el vacío, es un filtro protector que permite dar abrigo y protección sin la necesidad de esconder, por el contrario aumenta y enfatiza los campos de visión. El protagonista es la naturaleza, los árboles, la fauna las  nubes y en general el medio ambiente, dejando de lado la construcción.

El proyecto se encuentra emplazado en la selva del Chocó, en una pequeña plataforma dejada por los antiguos propietarios; una maderera que cerro su operación antes de iniciar la tala del bosque, el terreno escogido fue el único afectado de toda la actual reserva  de 1300 hectáreas, con un clima lluvioso y de naturaleza exuberante que da la sensación de aislamiento. Su   implantación elevada permite  una relación de contemplación con el bosque. Una tipología horizontal lineal domina el proyecto, donde los puntos verticales se dan para abrirse al exterior creando plataformas mirador. Cada habitación busca su individualidad e intimidad lo que se logra por medio de una espina dorsal que une las partes del proyecto, creando independencias y enfatizando exteriores. Su configuración se da por medio de bloques de dos habitaciones  o cápsulas que configuran un todo.

La experiencia y actividades realizadas en la reserva son reforzadas por la arquitectura, ya que el proyecto estimula a la introversión y contemplación tanto en habitaciones como en zonas sociales; el lobby es un espacio vivencial en el que se proyectan y discuten las diferentes acciones del día. La llegada al hotel se dá luego de un recorrido de cuatro kilómetros por la selva, al llegar al proyecto se planifico un espacio abierto sobre pilares de acero enfatizando las visuales de las dos cordilleras. El acceso al proyecto se produce al atravesar una puerta solida que luego abre el espacio al paisaje. Todo apunta a la creación de acontecimientos que permitan mostrar el “lujo” de la naturaleza, dando un balance entre natural y artificial, entre naturaleza y hombre.

En la reserva la escala se pierde, todo es horizontal, generando una compresión, que obliga a pasar por tamices y pasajes para poder avanzar en los recorridos. Esta sensación trata de emularse en el proyecto, ya que mediante las plataformas, circulaciones, y visuales se puede apreciar las diferentes zonas del lugar. El interior del proyecto tenía que dialogar con la naturaleza, por esta razón los elementos simples iban a permitir un mejor acople. Las perfilerías y las columnas del hotel se pierden con los arboles creando una profundidad y permitiendo la vinculación interior – exterior.

Mashpi desde sus inicios intenta generar una arquitectura donde la experiencia de la permanencia sea su puntual. Cada parte está pensada para crear relaciones, ya sean espaciales o vivenciales que den cierta comodidad a los usuarios y que permita contemplar la belleza e importancia de la naturaleza. Buscamos crear un espacio no para verse sino para sentirse.

 

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