MUSEO UNIVERSITARIO DEL CHOPO

BAQ2010
CATEGORÍA REHABILITACIÓN Y RECICLAJE
PREMIO NACIONAL
MÉXICO
ENRIQUE NORTEN

El edificio original del Museo del Chopo es producto de la tecnología de fines del siglo XIX. La estructura fue creada justo antes del cambio de siglo en Oberhausen, Alemania, como un pabellón para la exhibición industrial de arte en Düsseldorf. Después de la exhibición, la estructura fue importada por una compañía mexicana y reensamblada en la colonia de Santa María la Ribera, en la Ciudad de México, entre 1903 y 1905.  Los residentes del distrito lo llamaron el “Palacio de Cristal” por su semejanza con el edificio de Sir Joseph Paxton para la Gran Exhibición de Londres de 1851. La estructura alemana fue utilizada durante mucho tiempo como museo de historia natural, para después ser abandonada en los 1960s. Desde entonces, ha sido adecuado como un espacio para las artes escénicas, instalaciones, conciertos, eventos y rodajes de películas; actualmente administrado por la Universidad Nacional Autónoma de México, el museo es escenario de las formas de arte más vanguardistas de la ciudad.

Mientras que la estructura, semejante a la de un pabellón, se prestó para usos diversos, el museo se embarcó en un proyecto de expansión y optimización, especialmente de los controles de temperatura, con el fin de alcanzar los estándares internacionales de exhibición. Era imposible lograr estos objetivos dentro de la estructura original, por lo que la expansión, con sus nuevas instalaciones mecánicas, toma la forma de un volumen inserto dentro de la estructura original. El pabellón se mantiene intacto y funciona como un armazón que envuelve el volumen añadido.

El diálogo entre nuevo y antiguo fluctúa entre la autonomía y la co-dependencia. La estructura de la inserción es completamente independiente y produce una serie de galerías en rampa que ocupan el edificio antiguo y al mismo tiempo apenas si tocan el piso. Los arcos de la armadura de hierro fundido del pabellón del Siglo XIX son sutilmente reinterpretados en las fachadas de cristal y en el sistema de puentes y rampas del nuevo volumen. Los niveles superiores de las rampas ofrecen vistas de los tirantes de hierro y de las vigas de madera del techo del edificio original y hacia las galerías en los niveles inferiores. La expansión también incluye auditorios en una excavación subterránea y una librería cerca del techo.

Desde el exterior, el único indicio de la “invasión” – que aumenta el área del museo al doble – es una pequeña porción de la inserción. Este fragmento se extiende a través de uno de los muros del pabellón como un recordatorio silencioso de su metamorfosis. Al final, el edificio original permanece intacto y sin embargo, es alterado en su totalidad por su nuevo ocupante.