PLAZA URBANA – LO CASTILLO

BAQ 2010
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
CHILE
GONZALO MARDONEZ VIVANI

EL ESTAR Y EL TRASPASO

Dos ideas fundantes determinan la propuesta arquitectónica de la nueva plaza Lo Castillo.

La primera es transformar el espacio o más bien el gran vacío y potenciarlo como un lugar memorable en la ciudad de Santiago, específicamente en la avenida Vitacura, principal eje de la comuna.

La idea propone traspasar Vitacura, y unir la plaza Lo Castillo con el paseo El Mañío, a través de varios paraguas que cumplen además con el doble propósito de otorgar una sombra y de servir como elementos de iluminación.

De esta forma el lugar podrá constituirse en un lugar de estar, un lugar de encuentro, un lugar capaz de acoger múltiples actos y exposiciones temporales. Un lugar para el peatón pero también abierto al paso de los autos de Vitacura. Un espacio arquitectónico que a través de la propuesta produce una relación de tamaños entre la escala del hombre y la de los edificios que la conforman. Así la imaginación participa entre lo que se intuye y lo que aparece, entre lo que se intuye y lo que se encuentra. Un espacio que pertenece a la ciudad y al hombre. Los paraguas o parrones sugieren esta escala menor donde el visitante o paseante se reconoce.

El tratamiento del suelo con su geometría y sus árboles invitan al recogimiento y a la dispersión. El estar bajo una sombra o a bajar a las terrazas del café y los locales comerciales. Estos espacios a su vez están intercomunicados con el nivel plaza a través de una gran abertura en la cual comparece el cielo como principal protagonista.

La idea de enmarcar este cielo tiene también que ver con la idea de otorgarle a estos espacios del subsuelo una calidad urbana, mucha luz y buenas condiciones de ventilación.

Así esta caja de luz perforada permitirá un espacio arquitectónico atractivo con llenos y vacíos, y con una escalera que invita a reconocer este espacio a través de este mundo geometrizado por las diagonales fundantes de la propuesta.

Se trata finalmente que mediante la potencia que genera lo existente en el lugar (recogido a través de la geometría que proyectan sus trazos), poder generar a partir de la variación y de esta capacidad de engendrar formas nuevas, formas o partes construidas que encarnan lo propio de este nuevo espacio urbano.