QUITO – KITU – EL OCULTO LEGADO ANCESTRAL. IMÁGEN SIMBÓLICA DEL CENTRO ECUATORIAL.

BAQ 2016
CATEGORÍA TEORÍA HISTORIA Y CRÍTICA DE LA ARQUITECTURA EL URBANISMO Y EL PAISAJE
ECUADOR
IVÁN PÉREZ SOLIS, FRANCISCO PÉREZ

El enfoque parcelario aplicado al estudio de las ciudades andinas, ha sentado bases erróneas al adjudicar a la fundación española la paternidad de la creación de la ciudad, sirviendo para privilegiar el conocimiento del  período colonial, dejando casi en el olvido al milenario proceso cultural indígena, en el cual, se crearon las bases para su permanencia y posterior desarrollo, aspecto sustancial que ha contribuido a invisibilizar su gran legado cultural, que pretendemos develar, pues la ciudad nativa, en su milenario proceso de construcción teniendo como centro al Ñawirak u Observatorio (Panecillo), se extiende al sur y norte de la actual ciudad, reflejando la constelación de Puma Yunta –warmi y cari-, la pareja sideral de felinos macho y hembra, cada una, regidora de la mitad del ciclo precesional por la reversión o cambio del eje de polaridad de la tierra. Quito, dada su singular posición geo astronómica, resulta capital para demostrar lo aquí expuesto, pues su trazado refleja la cosmogonía, e imagen simbólica del centro ecuatorial, que ha sido reproducido durante el continuum civilizatorio andino en diversos contextos geográfico culturales.

Desde nuestra perspectiva, el estudio de los procesos culturales, que tienen relación con la construcción de centros poblados (ciudades), requieren de un enfoque integral, que dé cuenta de las interacciones entre la organización socio cultural y política, la epistemología, las ciencias y técnicas, arte, simbología, y ritualidad (creencias religiosas y espirituales), entre otras ciencias, saberes y prácticas vivenciales; es decir, comprender que  los objetos recuperados en las excavaciones arqueológicas, los estudios antropológicos, las aportaciones arqueo astronómicas, lingüísticas, y etnohistóricas, o cualquier otro estudio, no son cosas sueltas importantes por sí mismas, sino que son el puente para conocer las relaciones de los grupos sociales con su entorno natural.

Precisamente, en estas dos últimas décadas, han aparecido en el entorno de Quito, vestigios materiales: (restos de edificaciones, cerámica, metalurgia, etc.), que son mudos testigos de las culturas originarias, cuyas enseñanzas aún están cubiertos por el velo del misterio; en este sentido, el rastreo de los conocimientos ancestrales, (teogonía, cosmogonía, tradición mítico – simbólica, ritualidad, etc.), sirven para plantear distintas interrogantes, al proceso histórico – cultural acaecido en la ciudad; así como, la recurrencia a ciertos símbolos cuya continuidad se registra desde el génesis del proceso civilizatorio andino  en todas las regiones, independientemente del lugar y cronología de su aparición hasta el arribo español, y posterior resignificación durante el gobierno colonial y republicano. Sin duda, las respuestas a estas y otras cuestiones, formuladas a nivel micro, meso, y macro territorial, son nuevos aportes que permiten entender los principios de la ordenación territorial y su concepción cultural del espacio subyacentes en la ciudad de Quito.

De otro lado, el análisis de la “cartografía cultural” (Mapa Cosmográfico; Mapamundi; Geoglifo Mandala de Palpa, Nasca; Portada lítica de Illa Titi Viracocha Pachayachachi)  de raigambre indígena que expresan y representan la visión del mundo y de la vida de las naciones originarias, que a su vez permiten relaciones analógicas y asociativas con las expresiones del arte simbólico (cerámica, metalurgia, textileria, estatuaria lítica) y resonancias con las festividades rituales, intentando comprender estas expresiones desde el interior de su propia experiencia. De acuerdo con esta cartografía, la concepción y representación del espacio tiempo en las culturas ancestrales andinas es multidimensional, lo cual, sirve de basamento para la formulación del episteme de las ciencias del territorio y concepción simbólica del espacio andino.

Al respecto,  la Simbólica, la ciencia de las ciencias,  requiere una inhibición del pensamiento racionalista predominante, para sumergirnos en el pensamiento arquetípico no sujeto a fluctuaciones o influencias externas, que se expresa a través de símbolos en el seno de todas las sociedades. En el caso particular de la simbólica andina, está expresa la íntima relación entre la Teogonía, Cosmogonía, Mitología, Ritualidad, Arte, Iconografía, etc. En ellas se considera al cosmos y a los seres humanos en su totalidad (pensamiento analógico) y todas las manifestaciones culturales, están cargadas de símbolos, que actúan como un puente entre lo externo y lo interno, entre la existencia y la esencia, entre lo que perciben nuestros sentidos y la urdimbre invisible que sustenta nuestro mundo y es su razón de ser.

La apropiación simbólica del espacio, y transmutación del centro sagrado originario, durante los períodos colonial y republicano, no ha sido objeto de mayor preocupación, lo que ha impedido entender que la sustitución de símbolos se revela como una medida eficaz para la colonización mental y espiritual, que parece pertinente destacar para entender el proceso de configuración de la actual ciudad. A despecho de quienes sostienen que el centro histórico de Quito es un “damero español”; hemos confirmado nuestra tesis que los ejes de orientación astronómica del trazado nativo, sirvieron de referencia para hacer la parrilla que inauguro la apropiación territorial. Se demuestra que la cuadrícula se fundamenta en los conocimientos astronómicos, geométricos y matemáticos que se instrumentan en el trazado del diagrama geométrico ritual, evidenciando que los ejes del trazado de la antigua ciudad, están en la base del trazo cuadricular español; incluso, la representación simbólica del espacio reflejada en la constelación de Puma Yunta: Chuquichinchay warmi y cari, el felino de oro, resplandeciente o relampagueante, es posible reconstruirla, sobre el plano de la ciudad actual, con base, no sólo, a los ejes de orientación astronómica, que se han incorporado como ejes viales de la ciudad, sino también, a través de las edificaciones religiosas cristianas, que se superpusieron a los antiguos templos nativos; paradójicamente la misión evangélica de extirpación de las idolatrías apoyada en la destrucción de dichas edificaciones, resulto fundamental para perpetuar el símbolo teogónico, cosmogónico de las culturas originarias.

….. “Sólo la intuición intelectual promueve el conocimiento; el corazón concibe la idea y la razón la elabora” (Alfredo Lozano Castro)

Un comentario en “QUITO – KITU – EL OCULTO LEGADO ANCESTRAL. IMÁGEN SIMBÓLICA DEL CENTRO ECUATORIAL.

  1. Quito es el eje del mundo, hay que darle su importancia en la unidad de los paises de la región y parar la guerra.

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