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FUNCIONALISMO 2784.FOTO SELECCIONADA.006

BAQ 2014
CATEGORÍA REHABILITACIÓN Y RECICLAJE
MÉXICO
HENRY PONCE MIRANDA,EQUIPO HPONCE ARQUITECTOS

Este proyecto se ubica en un importante centro residencial de la ciudad de Mérida, la Colonia México, cuyo origen fue en los años 60´s, periodo en el cual se desarrolla el movimiento de la arquitectura funcionalista que marca una etapa importante en la fisonomía de la ciudad de Mérida que, a su vez, hoy representa parte del patrimonio histórico de la ciudad y que lamentablemente, al no existir protección alguna, cada día se pierden importantes ejemplos de esta arquitectura.

El propietario adquiere esta casa, original de 1967. Ésta no cumplía en su totalidad con la tipología de la arquitectura funcionalista, pero contaba con el potencial para ser transformada hacia esta línea arquitectónica. Así, consciente de la importancia de reciclar un edificio existente como un medio de contribuir al medio ambiente y el concepto de revitalizar un centro urbano en peligro de extinción, inicia la tarea de remodelación.

El programa arquitectónico se mantiene básicamente como el programa original de la casa. Éste está conformado por sala, comedor, cocina, sala de tv, 3 dormitorios con baño cada uno, piscina, cochera y zona de servicios.

La intervención parte con la idea de utilizar cada uno de los espacios existentes aprovechando en más de un 90% la construcción original. Como única alteración, la cocina fue reubicada a donde se encontraba el área de servicios, creando así una cocina más amplia. Los demás espacios mantienen su ubicación original.

El concepto es conseguir una casa que mantenga una relación directa entre el interior y el exterior. Es por ello que se maximiza la apertura de vanos creando la sensación de percibir el exterior como parte del interior y viceversa, dotando a cada espacio de una visual al exterior.

La planta arquitectónica es resuelta en dos niveles, dividiendo los espacios sociales de los privados. En la planta baja se localizan las áreas sociales; aquí se opta por la eliminación de muros divisorios, obteniendo como resultado una integración visual y de funcionamiento directo entre todos sus espacios. Con ello se consigue además, que cada una de las áreas se conecte con el espacio exterior.

El concepto formal surge de la filosofía funcionalista: partiendo de la idea de “la forma sigue a la función”. El juego entre planos horizontales y verticales resuelve el aspecto formal. Éstos se acentúan a través de texturas diferentes pero en una misma paleta de color que ayuda a la integración del conjunto.

La solución arquitectónica consigue el confort ideal de ventilación e iluminación natural, contribuyendo a la reducción del consumo energético; así mismo, el 100% de la iluminación diseñada está resuelta con sistemas ahorradores. El paisajismo se realiza con plantas de bajo mantenimiento y con texturas de piedra. Por su lado, todo el interiorismo se desarrolla paralelo al proyecto arquitectónico con colores neutros dejando protagonizar el arte que alberga la casa.

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