VIAJES EL CORTE INGLES ARENALES

BAQ 2010
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
ARGENTINA
2H ARCHITECTURE + ART + BUSINESS   &   ESTUDIO CHRISTIN. 

El proyecto se desarrolló sobre un antiguo Petit Hotel que data del año 1920 en el barrio de Recoleta sobre la calle Arenales. Inicialmente fue concebido como casa de familia y luego Cede del Concejo Profesional de Agronomía. Su nuevo destino; un edificio corporativo.

Cuenta con un local comercial en doble altura en la planta baja de 360 m2 y luego cuatro pisos de oficina de planta libre de 180 m2 cada una. Esto se logró en base a lineamientos modernos sustentables y realizando operaciones que permitieron el máximo aprovechamiento de lo existente. El mayor desafío fue el de lograr una sinergia, una coexistencia entre el lenguaje clásico y el moderno. Buscar una convivencia equilibrada tanto en la fachada como en el diseño interior para obtener una simbiosis entre un edificio moderno de gran flexibilidad engarzado a la estructura previa del petit hotel.

El engarce del volumen nuevo y el existente se resuelve a través de operaciones de vaciado. Se realizaron específicas demoliciones en lugares puntuales que jerarquizan a las dos entidades. Lo existente envuelve y alberga al nuevo edificio, la pieza tectónica sobre la pieza estereotómica. La taza y su plato.

La cicatriz de los dos momentos del edificio es materializada por una raja que atraviesa la totalidad del mismo alcanzando el cielo y bañando de luz cenital el interior. Por efecto de espejos, esta separación se prolonga en las medianeras hasta el infinito.

La inclusión de este tajo no solo ilumina el proyecto, lo corporativiza. Jerarquiza y ordena la planta.

La fachada fue restaurada con el fin de recuperar su identidad original y revalorizar el patrimonio histórico de nuestra ciudad respetando el perfil de la calle Arenales. A través del diseño de la iluminación exterior se buscó realzar el leguaje con el que fue concebida. El acceso originalmente sobre la línea de fachada se retiró 1,5 m hacia adentro generándose así una recova de transición entre el espacio urbano y el interior del edificio.

En el último nivel se reemplazó la mansarda, producto de una vieja ampliación,  por un remate contemporáneo que habla de la intervención pero que no “toca” lo original. Un baldaquino calado que de día recorta el cielo proyectando una sombra arbórea y de noche hace de faro lumínico.

La agencia fue concebida como un  espacio dinámico. Un recorrido de carácter fenomenológico. Revelaciones, cambios de escala,  el sonido del agua que recorre y separa el solar de sus límites físicos,     el rebote de la luz que manipula nuestra percepción de lo finito, luz que abre ventanas donde no las hay. Una sucesión de acontecimientos que invita a recorrer y querer ver más. A  querer viajar.

La organización general de la planta presenta un fuerte eje longitudinal y un gran salón central a partir del cual se desarrollan los demás espacios. Este eje esta en coincidencia con la entrada, marcando en sí uno de los posibles recorridos. Luego de atravesar el telón de la antigua fachada se interpone un espacio bien definido que actúa como una transición entre la calle y el interior. La recova pone en evidencia el límite entre lo preexistente y la nueva intervención. Una ampliación de la vereda que invita al transeúnte a ser recibido en un elegante vestíbulo que a su vez funciona como tienda de libros. Una vez adentro, una biblioteca de madera define el espacio abarcando las paredes y el techo en doble altura. El primer nivel de oficinas balconea a dicho espacio. La cicatriz de los dos momentos del edificio es materializada por una raja que atraviesa la totalidad del mismo alcanzando el cielo y bañando de luz cenital la planta baja. Por efecto de espejos, esta separación se prolonga en las medianeras hasta el infinito.

La ausencia de elementos interpuestos en la visual del observador lo invita a pasar al salón principal donde un muro despegado del piso y el cielorraso le indica el recorrido. Esta pantalla oculta el ala de servicios como los baños o la puerta del ascensor, sirviendo a su vez de apoyo para una eventual exposición de arte.

El salón principal se presenta a través de un elemento de singular diseño que funciona como front-desk. Un mostrador con altura acorde a la atención rápida del cliente y venta de tickets. Parte del mueble de la librería se expande por detrás del mostrador sirviendo como apoyo. A modo de anfitrión es aquí donde un recepcionista invita al visitante a acomodarse en los Livings de Viajes al Talle. Una persona en busca de un viaje a medida es atendida en uno de tres livings donde un mueble integral de proporciones ergonómicas y suaves líneas organiza el espacio. Compuesto por una sucesión de capas de laminado fenólico el ¨león de milhojas¨ es tanto una mesa ratona como un escritorio. Su funcionamiento apunta a una óptima comunicación entre agente y cliente manteniendo la intimidad del encuentro.

Desde el fondo del local una llamativa luminiscencia se manifiesta pero no se sabe bien de donde es que proviene. Este lugar cuenta con mesas redondas de superficie espejada donde se hacen presentes porciones de cielo. El sonido del agua rodea un espacio donde el visitante puede servirse un café y descansar.

Se encuentra con una nueva escala perceptiva donde la contra fachada del edificio se pone en evidencia. Esta contra-cara no tiene rasgos clásicos, por el contrario la materializa un moderno cerramiento como símbolo de la  constante actualización de una empresa con trayectoria y seriedad que logra reunir la elegancia de un discurso clásico con un diseño innovador.